LA DEVOCION ANDALUZA A SANTA LUCIA

 

LA DEVOCION ANDALUZA A SANTA LUCIA

 

CARLOS PAREJO DELGADO.

 

La devoción urbana. Esta devoción se conoce en España desde la Edad Media. El rey Fernando III ya dedicó una de las 24 collaciones en las que dividió la ciudad de Sevilla a Santa Lucía, en la que se levantaría una iglesia (hoy desacralizada).

Posteriormente, sendas capillas dedicadas a Santa Lucía forman parte del interior de las Catedrales de Córdoba y Granada. Alonso de Mena (1587-1646) esculpirá   la talla barroca que preside este última capilla.

Posteriormente, el año 1931 se crea en Sevilla la Hermandad de Santa Lucía. En esa convulsa época la hermandad tuvo varias sedes debido a la quema de iglesias.

Al final la devoción a Santa Lucía se asentó en una capilla de la Iglesia de Santa Catalina, con su propia capilla presidida por una talla anónima barroca.  

Estrellas del cante jondo como Pepe Pinto, La Niña de los Peines y Estrellita Castro, se contaban entre sus fieles devotos. Además de la imagen barroca cuenta desde los años cincuenta con un precioso azulejo de Kindelan en su fachada. En los años sesenta los ciegos acudían masivamente a esta iglesia el día de su patrona, como pude comprobar con mi abuela.

Pongamos un punto y aparte para mencionar que el año 1938 se crea la Organización Nacional de ciegos de España ONCE.

Tendrá como patrona a Santa Lucía, lo que contribuirá a la expansión de su devoción por muchas ciudades españolas. Aun en el día hoy, ONCE celebra con multitudinarias comidas entre sus asociados a su patrona. Incluso ilumina con sus colores (azul y amarillo) monumentos emblemáticos como los balcones colgantes de Cuenca., 

La devoción rural. Hay pequeñas poblaciones que tienen como patrona a Santa Lucía desde la Baja Edad Media (en provincias como Córdoba y Jaén) y desde la expulsión de los moriscos (en Almería y Granada).

Estas poblaciones se concentran territorialmente en el Sureste árido andaluz. Pequeñas poblaciones como Purchena, Serón, Tíjola, Zújar, Cabra de Santo Cristo y Frailes, asisten secularmente a que sus vecinos vengan quemando las ramas de sus atochares o espartales en hogueras o  luminarias, en honor a la patrona de la luz,  durante la noche previa al trece de diciembre.

Y lo hacen tras recoger estas leñas de los campos inmediatos y acompaña. Y la ceremonia de la quema  se acompaña con vinos de de la tierra y productos de la matanza del cerdo. En la ciudad media de Baza estas luminarias, incluso, se distribuyen por las distintas barriadas 

Los candelorios de aulagas sustituyen a las atochas del esparto en poblaciones de Sierra Morena (como Villanueva de Duque) y de la Subbética  cordobesa (como Carcabuey).

Hay quienes opinan que esta fiesta religiosa vino a sustituir a fiestas paganas que celebraban el solsticio de invierno, Periodo en el que los días dejan de acortarse y comienzan a hacerse más largos. De hecho, en poblaciones suecas las jóvenes se adornaban antiguamente con coronas de velas para celebrar estas fiestas en honor a Santa Lucía.

Sea como fuere, la presencia de armitas dedicadas a Santa Lucía en Andalucía es posible restearlas desde el siglo quince (una ermita mudéjar en Aracena) y en siglos posteriores como el siglo XVII (en la granadina Ugijar) y durante el siglo XVIII (la jiennense de Campillo de  Arenas).

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CASCO ANTIGUO DE TRIANA Y LA INVASIÓN DE LOS PISOS CEBRA.

BARRIADAS O ZONAS DESFAVORECIDAS EN GRANDES CIUDADES ANDALUCIA. PARTE PPRIMERA

LAS LIBRERÍAS SEVILLANAS: la desaparición de un patrimonio cultural.