BARRIADAS O ZONAS DESFAVORECIDAS EN GRANDES CIUDADES ANDALUCIA. PARTE PPRIMERA
barriadas O zonas desfaVorecidas en GRANDES CIUDADES andalucÍa. PARTE PRIMERA
CARLOS PAREJO DELGADO.
Introducción. Más de doscientos mil andaluces viven en barriadas desfavorecidas, lo que supone el 40 por ciento de las barriadas desfavorecidas de las grandes ciudades españolas. Y lo hace en condiciones a veces lamentables, pues son familias que no alcanzan rentas superiores a los diez mil euros al año o mil al mes. La Junta de Andalucía publicó en el año 2018 el último listado de estas zonas:
Tabla 1. Zonas desfavorecidas en grandes ciudades andaluzas
|
Provincia |
Denominación |
Años inicio |
Población |
|
Almería |
Pescadería y La Chanca |
Barriada histórica |
4.000 |
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Almería |
El Puche |
Años setenta |
5.000 |
|
Cádiz |
Cerro del Moro-Loreto |
años cincuenta |
3.000 |
|
Cádiz |
La Paz |
1970 |
6.000 |
|
Cádiz (Jerez) |
Distrito sur |
Años sesenta |
19.000 |
|
Cádiz (Jerez) |
Picadueñas |
Años sesenta |
6.000 |
|
Córdoba |
Las Palmeras |
Años sesenta |
3.000 |
|
Córdoba |
Las Moreras |
Años sesenta |
6.000 |
|
Granada |
Almanjayar |
Años setenta |
8.000 |
|
Huelva |
La Orden |
Años cuarenta |
30.000 |
|
Huelva |
Pérez Cubillas |
Años cuarenta |
3.000 |
|
Huelva |
Marismas del odiel |
Años sesenta |
2.500 |
|
Huelva |
Torrejón |
Años sesenta |
7.000 |
|
Jaén |
La Magdalena |
Barriada histórica |
7.000 |
|
Jaén |
Polígono del Valle |
Años sesenta |
10.000 |
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Málaga |
Trinidad Perchel |
Barriada histórica |
20.000 |
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Málaga |
Lagunillas Cruz verde |
Barriada histórica |
5.000 |
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Málaga |
Los Asperones |
Años sesenta |
1.000 |
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Málaga |
Palma Palmilla |
Años sesenta |
30.000 |
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Sevilla |
Torreblanca |
Años cuarenta |
20.000 |
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Sevilla |
Padre Pio Palmete |
Años cuarenta |
17.0000 |
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Sevilla |
Los Pajaritos |
años sesenta |
15.000 |
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Sevilla |
La Bachillera |
Años cuarenta |
2.000 |
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Sevilla |
El Cerezo |
Años setenta |
5.000 |
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Sevilla |
Polígono Norte |
Años setenta |
8.500 |
|
Sevilla |
Pôlígono Sur |
Años setenta |
30.000 |
Fuente: Junta de Andalucía.
El paisaje urbano de estas barriadas en las periferias urbanas no tiene nada que ver con el de otros barrios de la ciudad. Las modas urbanas tienen aquí dos estilos dominantes: la bata y el chándal. Los vecinos sacan sus butacas y sillas a la calle desde la mañana (un día soleado en invierno) o la atardecida (para refrescarse cuando empieza a correr el aire en verano). Y en las crudas noches de invierno se arraciman en torno a improvisadas hogueras donde calentarse.
Las pocas parcelas de “verde” de la mayoría de estas barriadas coinciden con nuevos huertos de ocio para autoconsumo, gratuitas para jubilados y desempleados. Y es que aquí las zonas verdes casi no existen. En su lugar hay descampados usados como aparcamientos, que se embarran con las lluvias y desde la primavera al otoño ven crecer la maleza y los pastos que, en ocasiones, salen ardiendo.
Muchas barriadas tampoco tienen guarderías, parques infantiles, escuelas para adultos ni centros de día para mayores. A éstos se les ve jugando al dominó o a las cartas en las tascas. Pero las personas muy mayores viven en las cárceles de sus diminutos pisos viendo la tele todo el día, y es que salen muy poco fuera de la casa, ya que suelen carecer de ascensores. Y cuando los hubo, están vandalizados.
Esta Andalucía urbana se oculta pos los gobernantes municipales y autonómicos a los ojos de los inversores y turistas, e incluso es muy poco conocida por los vecinos de otros barrios de sus propias ciudades.
La excusa es su inseguridad. La minoría de sus habitantes dedicada a actividades ilícitas apedrea a los barrenderos de la limpieza pública, a los lectores de contadores eléctricos e incluso a los autobuses de línea. Prefieren seguir siendo invisibles.
El arte urbano, como antídoto a la degradación del paisaje urbano. Prácticamente todos los ayuntamientos de las grandes ciudades andaluzas están apostando por el arte urbano (es decir, los murales o graffitis artísticos), para decorar las fachadas de los bloques de pisos y equipamientos como centros cívicos, guarderías y colegios, e incluso de los contenedores de basura.
Hay ayuntamientos que han elaborado un catálogo o una aplicación interactiva APP de “muros libres” donde los artistas locales pueden expresarse libremente. Otros, como el de Córdoba, ha contratado a un artista urbano cubano para pintar uno de los murales más extensos del mundo (400 metros) dentro del proyecto de rehabilitación de la barriada de Las Moreras. Y en Sevilla, la profesora de la asignatura de paisaje de la Facultad de Bellas Artes ha colaborado con la asociación vecinal, en diversos murales que decoran la barriada de Torreblanca, dedicados a sus super-heroínas, las abuelas.
Por su parte, la barriada malagueña de Lagunillas ha creado una ruta cultural de arte urbano, con murales de personajes malagueños populares, desde la Repompa a Chiquito de la Calzada. Y en la barriada granadina de Almanjayar, dentro del programa municipal Granada más imagen, se han pintado murales en equipamientos como el centro cívico y las guarderías, y se ha rendido un homenaje de pintura colectiva de murales a la rapera cordobesa Ana Catana.
La vida religiosa. La iglesia católica ha levantado parroquias que, hace un siglo, tenían como advocación a San José Obrero, y ahora a Jesús Obrero, el Buen Pastor o la Sagrada Familia. y cuando se trata de santos, una referencia ineludible es San Francisco de Asís.
Bajo estos nombres la iglesia católica llama a vivir su fe a los pobres de este mundo. Además de sus obras de caridad, la Iglesia ha sido el germen de nuevas cofradías de Semana Santa que, con el paso de los años, aspiran a igualarse con el resto de hermandades de sus respectivas ciudades, Es decir, aspiran a no estar circunscritas en sus estaciones de penitencia al perímetro de su barriada.
Sus hermanos mayores no son de las “grandes familias” de la ciudad, sino vendedores de la ONCE, tenderos, dueños de algún bar… Y durante sus desfiles procesionales estos barrios adquieren un inusual aire festivo. Se levantan arcos triunfales y se adornan las calles con guirnaldas multicolores de papel recortado.
En las barriadas más antiguas (anteriores a los años cincuenta) aún pervive el nutrido calendario anual de fiestas religiosas, que se inicia con los Reyes Magos y en mayo y junio incluye las Cruces, las flores a la Virgen María y el Corpus Cristi.
Además, de la Iglesia católica hay otros credos como los Testigos de Jehová y el Islam. Los primeros han ido abriendo varios salones del Reino en barriadas vulnerables como Almanjayar, Cruz de Humilladero y Polígono Sur. Y las comunidades islámicas y nuevas mezquitas han ido cobrando fuerza en barriadas como El Puche (Almería) que por la cada vez mayor presencia de musulmanes, celebra la Fiesta del Cordero (o del Sacrificio).
El deporte. Estas barriadas tienen desde sus inicios campos de tierra para jugar al deporte el fútbol, y en los mejores casos se han construido más recientemente campos de fútbol de césped artificial, polideportivos al aire libre y pabellones cubiertos.
Estas pistas deportivas son las desconocidas canteras de donde salen figuras del fútbol profesional como el bético Gabino (barriada de las Letanías en el Polígono Sur) y los jóvenes del fútbol base que nutren a clubs como el Real Jaén (Polígono El Valle).
Un caso excepcional es la semilla del deporte del bádminton en la onubense barriadas de la Orden. El club de su instituto es el más laureado de Huelva capital y ha dado como fruto una campeonísima mundial como Carolina Marín.
Otra competición destacable es la carrera de San Silvestre de la barriada de Palma Palmilla, que atrae a miles de participantes en el último día del año.
Sea como fuere, la normalidad de estas prácticas deportivas no nos permite ocultar que hay otros deportes ilegales de alto riesgo. Entre ellos, las carreras nocturnas e ilegales de motos y coches, a los que se va a sus participantes derrapando, haciendo el caballito o dando acelerones, mientras el público grita en una confusa algarabía.
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