EL CASCO ANTIGUO DE TRIANA Y LA INVASIÓN DE LOS PISOS CEBRA.
El casco
antiguo de triana y la invasión de los pisos cebra.
CARLOS PAREJO DELGADO.
Introducción. Algo más de siete mil viviendas pueblan las calles del casco
antiguo de Triana, separado del resto de la ciudad por el río Guadalquivir, y
del resto del mismo barrio hispalense
(la Triana de los bloques) por la calle
Pagés del Corro (la antigua cava de los gitanos y civiles).
El caserío de la Triana antigua ha
ido menguando en número de habitantes de manera irreversible en las últimas
décadas, lo que guarda relación con los procesos inmobiliarios que afectan a
uno de los sectores urbanos, con el dudoso record de tener las viviendas más caras
y demandadas de la ciudad de Sevilla.
Las décadas intermedias del siglo veinte. Todo empezó con las expulsiones de
parte de sus residentes tradicionales con ocasión del deterioro de los lugares
que habitaban durante las inundaciones habidas en los años 1947 y 1961. Gran
parte de la población gitana que había vivido aquí desde el siglo dieciocho se
ve obligada a desplazarse a las Tres Mil Viviendas. Y con el paso de los años
van desapareciendo sus lugares de reunión, como la taberna El Morapio o la del
Berrinche.
Sin embargo solo una pequeña parte de
las viviendas del casco histórico trianero son sustituidas por bloques de pisos
de ladrillo, que tienen mal encaje en el paisaje urbano heredado, entre las
décadas de los años sesenta y ochenta.
El barrio de Triana sigue siendo un
barrio donde tiene cabida “un modo de
vida horizontal”. Un paisaje urbano cuyas principales señas de identidad
eran los corrales de vecinos, las casas patio de una o dos plantas y las
viviendas familiares de dos y tres plantas
de arquitectura regionalista o historicista. El cantautor José María Núñez
opinaba que “Una vivienda en Triana no queda lejos del cielo”.
El ambiente del barrio conservaba aún
sus valores tradicionales. La calle era el espacio común de todos los vecinos,
que se saludaban cada mañana por su apodo o nombre de pila. Vecinos que charlan
animadamente esperando su turno en el mercado de Abastos o en la larga cola de la
tienda de ultramarinos. Y, también, de algunos vecinos que “apuntan buenas
maneras” para la copla, el baile y el cante flamenco. Hay artistas como Matilde Coral a la que todo
el mundo rendía reverencia: “Buenos días, doña Matilde”. Otros iban a la moda
del momento, con largas melenas, como Manuel Molina o Gualberto. Son las décadas “hippies” de Triana. EL editor
José Manuel Padilla comienza a vender entonces una camiseta reivindicativa: “Triana, república independiente”. Hay
ansias de libertad.
Los años noventa. Los primeros alcaldes democráticos se rebelan contra la moda anterior del
“alcalde piqueta”. El Plan Especial de Protección del casco antiguo de Triana
es aprobado en su fase de avance (año 1994) y de modo definitivo (año 1999).
Triana se pone de moda como barrio
típico y festivo. Funcionan varios cines de verano que atraen a miles de sevillanos
en las noches estivales. Todo el borde fluvial, desde el Paseo de la O hasta la
calle Betis, es lugar de “movida” donde se reúne la juventud para tomar
copas o ir de discotecas.
Las restricciones a edificaciones de
nuevos bloques de pisos en altura, de arquitectura moderna y funcional,
favorecen la emergencia de inmobiliarias (como Romero Mejías) que compran
antiguas viviendas y las rehabilitan integralmente para venderlas a familias de
ingresos medios y altos. El barrio se
va aburguesando y, a la vez, ve como se
encarece desorbitadamente el precio de las viviendas rehabilitadas.
La subida de precios de las viviendas
contribuye a que prosiga la emigración de los trianeros de siempre a otros
barrios periféricos de la ciudad, más alejados de su centro histórico. Cuando
visitan el barrio lanzan suspiros que van unidos a memorables recuerdos.
|
Tabla 1. Efemérides de la invasión de
los pisos cebra en el casco histórico de Triana. |
|
|
Año |
Evento |
|
1994 |
Plan
Especial de Protección del casco histórico de Triana. Avance |
|
1999 |
Plan
Especial de Protección del casco histórico de Triana. Documento definitivo |
|
1999 |
Primera
promoción de pisos cebra del Grupo GALIA |
|
2021 |
Declaración del casco histórico de
Triana como zona saturada de pisos turísticos |
|
2024 |
Los
pisos cebra ofertan más de 200 viviendas |
|
2025 |
Los
pisos turísticos superan el millar de unidades en el barrio de Triana |
Fuente: Elaboración propia.
La invasión de los pisos cebra. Hasta siete edificios de arquitectura regionalista del
barrio de Triana son incluidos en el Catálogo de inmuebles protegidos entre los
años 2016 y 2019. Es un Catálogo donde figuran sesenta y tres edificios más en
las barriadas del ensanche del centro urbano como Nervión o el distrito
Macarena.
Sin embargo, las inmobiliarias
líderes (españolas, andaluzas y sevillanas) ya han decidido que los “bloques
cebras” serán la futura moda arquitectónica minimalista y funcional que
desembarque en el barrio en las próximas
tres décadas.
Los pisos cebra son una moda Iniciada
por un arquitecto que trabaja para la multinacional de Obra Civil ACS
(propiedad del Presidente del Real Madrid, Florentino Pérez) a principios de
los años noventa. Dichos pisos cebra se extenderán tanto por las promociones
residenciales de las periferias urbanas españolas (adosados y chalets), así como
por los barrios de la ciudad consolidada, incluidos los cascos históricos.
Fijémonos en lo que sucede en el
casco histórico trianero. El año 1999 se inaugura la primera promoción de
viviendas de estas características (Grupo
Galia, calle Alfarería) en el solar del antiguo cine Avenida de verano. Y tiene
un efecto “llamada” ya que a partir
de entonces en dicha calle se ejecutarán otras promociones de pisos cebra como
la del antiguo Cine Astoria o la del
antiguo cine Alfarería (Residencial Plaza de Triana).
Tabla 2. Promociones de pisos cebra en el
casco histórico de Triana 1999-2025
|
Inmobiliaria |
Calle/Plaza |
Viviendas
(Número) |
Uso
anterior |
|
Grupo GALIA |
Alfarería
y Pagés del Corro |
89 |
Cine
de verano |
|
COOPERATIVA |
Alfarería,
39 |
42 |
Cine
de verano |
|
ALBORAM |
Residencial
Astoria Calles Castilla y Alfarería |
21 |
Cine
de invierno |
|
Grupo ABU |
Residencial
Rodrigo de Triana |
14 |
Antigua
fábrica de vidrios |
|
Grupo ABU |
calle
Tejares |
44 |
Antiguos
tejares |
|
Grupo HABITAT |
calle
Tejares |
49 |
Antiguos
tejares |
|
Grupo HELIOS |
Alfarería |
21 |
Antiguo
corral de vecinos |
Fuente:
Elaboración propia.
Otras calles donde proliferan los
pisos cebra son la calle Troya esquina con Rodrigo
de Triana (donde se inaugura la nueva plaza del doctor Hugo Galera) y la calle Tejares, sobre las antigua naves
dedicadas a tejares que dieron nombre a
la calle, en la que se abre otra nueva
plaza dedicada a un capataz y un jardín de barrio.
Y como actuación excepcional hay que
señalar también la fachada piso cebra que da entrada al rehabilitado corral de
vecino de la Encarnación (calle Pagés del Corro).
Las principales inmobiliarias implicadas son sevillanas y de reciente
creación: Grupo ABU, y Grupo GALIA (ambas creadas el año 1997) y las madrileñas
Grupo ALBORAM y HABITAT (año 1953).
En total, durante el último cuarto de
siglo (1999-2024)- se han credo entre 200 y 300 pisos cebra en el viejo arrabal
trianero. Es decir, en torno a un cinco por ciento de sus viviendas totales.
Solamente uno de estos pisos
cebra, situado en un lugar tan
emblemático como enfrente de la parroquia de la O en plena calle Castilla, ha
despertado polémica, tal como señala el periodista Carlos Navarro Antolín que
manifiesta su perplejidad con el hecho de que la Comisión Local de
Patrimonio lo haya aprobado, teniendo en
cuenta cómo sus negros balcones chirrían con el estilo clásico de la arquitectura
y el paisaje trianero. Son lo que en el argot popular se denomina un “adefesio”
urbano.
El impacto sobre el paisaje urbano de los pisos cebra. Siempre me ha asombrado que las
inmobiliarias consigan (por mucho casco histórico con plan de protección de que
se trate) subir una planta más para alinearse con el edificio vecino más alto,
y nunca la bajen. Para ellas es cuestión de rentabilidad, pero para los
residentes el efecto es el deterioro de su “barrio horizontal” de toda la vida.
El casco histórico de Triana progresa
en altura de las edificaciones en todas sus calles. Ya no quedan casas patio de una sola planta
de estilo campesino y las de dos plantas
han ido creciendo en altura. Los pisos cebra no son excesivamente elevados (en
torno a las 2 a 4 plantas), pero el respeto a la integración en el paisaje
urbano pre existente y a la tipología edificatoria heredada (la casa patio o el
corral de vecinos) brilla por su ausencia.
Y es que la normativa urbanística que
regula estos nuevos pisos cebra sólo se preocupa de parámetros geométricos como
alineaciones, altura de las edificaciones y edificabilidad. Las carencias de
esta normativa urbanística respecto a su integración en el paisaje urbano, están
favoreciendo la entrada de los pisos cebra en varias calles del caserío histórico
trianero.
A modo de una balsa de aceite los
pisos cebras de expanden por el caserío trianero desde la Plaza del Altozano
hacia las calles Betis y Pureza; y, por el lado opuesto, por las calles San
Jorge, Castilla y Alfarería.
Estos pisos cebras acogen en un
porcentaje aún minoritario, pisos turísticos. Por el contrario, en lugares más
alejados, como la Ronda de Tejares, las nuevas promociones de pisos cebras son
eminentemente residenciales.
Si contemplamos los pisos cebras en
su conjunto, aparte de la alternancia de tonos blancos y negros que los
diferencian del caserío heredado, presentan otros rasgos comunes.
Los pisos cebras se conciben como
espacios finales a los que llegan un conjunto de elementos prefabricados en
serie (ventanas, balcones, etc.),
independientemente de que se ubiquen en lugares tan distantes como Irún o
Triana.
Sus azoteas son planas y, cuando se
venden como pisos de lujo, acogen
nuevos usos como solariums con tumbonas y piscinas privadas. Sus promotores han
olvidado por completo que el caserío trianero se fue levantando con tejas
morunas, fabricadas por sus habitantes con las arenas y limos del río
Guadalquivir.
Los patios interiores de los pisos
cebras tienen más hormigón que
naturaleza vegetal, con lo que presentan una imagen aséptica y aseada. Unos
recurren a céspedes artificiales; otros a enrejados geométricos para plantas
enredaderas, o bien, a macetones con plantas
como naranjitas de jardín. Que nadie busque
grandes árboles que den abundante sombra ni las fuentes y lavaderos de
los corrales de vecinos de antaño, ni plantas como geranios o gitanillas, tan vinculadas
a la historia de Sevilla.
Las puertas de entrada y los marcos
de ventanas y balcones de los pisos cebra están hechos de un cristal muy
resistente y barato de fabricar, lo que ha condenado al ostracismo a otros
materiales constructivos tradicionales
como la madera o los azulejos cerámicos. Y, por supuesto, también a aquellas cancelas
de rejería artística en los zaguanes, tan andaluzas, que estaban a medias entre
los patios privado y el viario público, y todavía conservan muchos inmuebles de
la calle Pureza.
El ambiente de las calles donde
cohabitan pisos cebras y apartamentos turísticos próximos a la saturación, es
muy distinto al del paisanaje trianero
tradicional.
Desde primera hora de la mañana se
escuchan las ruedecitas de los troleys de
los turistas, saliendo y entrando de sus apartamentos. Los silenciosos VTC están
esperándolos en alguna esquina. Solo de vez en cuando pasea a su perro una
mujer trianera, que afronta con resignación el nuevo panorama de la calle. Una
calle tomadas por los turistas donde los trianeros son ya una minoría. Pero cuando
llega el mal tiempo de los días de lluvia, entre el otoño y el invierno, los
trianeros ven como los turistas que acudían cada semana dejan de venir. Y las
calles se tornan casi desiertas y se pueden volver a disfrutar solitariamente
por los cada vez menor número de trianeros que aún resisten la invasión de los
apartamentos turísticos y los pisos cebra.




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