EL COLONIALISMO ENERGÉTICO EN ANDALUCIA.

 

EL COLONIALISMO ENERGÉTICO EN ANDALUCIA.

 

CARLOS PAREJO DELGADO.

 

Introducción. Red Eléctrica Española (REDEIA) es la empresa responsable de una de las infraestructuras de transporte de más reciente creación (mediados de los años ochenta). Además, a diferencia de otros medios de transporte, desde el año 1999 está en manos privadas. Concretamente, de fondos de inversión multinacionales como Black rock o JP Morgan. La participación estatal es minoritaria (en torno a un 20 por ciento). Como en toda empresa privada la lógica dominante de inversión en nuevas infraestructuras de transporte de electricidad en alta (400 kv o alta tensión) es la obtención del máximo beneficio.

En los últimos años han aparecido en los medios de comunicación noticias que alertan de que la red de transporte de energía eléctrica en Andalucía está saturada y próxima al colapso. Y los políticos conservadores no dudan en criticar como responsables de dicha  situación al gobierno progresista de España. ¿Qué hay de cierto en dicha afirmación?

Las inversiones de REDEIA en Andalucía han mantenido la misma tónica que en años anteriores para cada periodo planificado (2021-2025 y 2026-2030). Es decir, se han seguido construyendo nuevas líneas eléctricas de 400 kv, otras se han reforzado o repotenciado y lo mismo ocurre con las subestaciones por donde es evacuada dicha energía eléctrica.

La principal demanda que se ha registrado en Andalucía en el primer cuarto de siglo veintiuno ha sido la de evacuación de la energía producida por las centrales de energías renovables (principalmente, de energía fotovoltaica y eólica). Y es que estas centrales renovables  se han ido posicionando en torno a los territorios en los que la red de transporte de electricidad en alta (400 kv)  andaluza ha sido ampliada o mejorada.

De hecho, dichas centrales renovables producen entre el doble y el triple del consumo energético de cada una de las ocho provincias  andaluzas. Y la evacuación el exterior de tanta energía producida por estas centrales renovables tiene mucho que ver con la actual saturación de la red de transporte eléctrica andaluza y española.

El colonialismo energético en Andalucía.

Para entenderlo mejor este concepto acuñado por los investigadores de la Universidad de Granada, es recomendable leer el estudio titulado “Colonialismo energético en los territorios de sacrificio del sudeste español (provincia de Granada”. Diciembre de 2022.

Los investigadores se refieren con dicho término al  aluvión de más de media docena nuevas plantas fotovoltaicas y eólicas que inunda determinados territorios de Andalucía y son promovidas por fondos multinacionales de inversión.

El discurso o relato institucional actual  choca con la realidad cotidiana que viven sus habitantes afectados por el colonialismo energético.

 Las administraciones públicas lo presentan en medios oficiales como un logro de las administraciones públicas para situar a Andalucía en una  posición de liderazgo en estas energías renovables (fotovoltaica y eólica) en el contexto de la Unión Europea.

Asimismo, cada uno de estos proyectos fotovoltaicos y eólicos realiza un detallado cálculo de los miles de hogares que consumirán sus energías renovables y cómo evitarán la emisión de miles de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Y dados estos positivos efectos previstos, las administraciones públicas están declarando estos proyectos de energías renovables como “actuaciones de interés público y social” o “de interés estratégico”.

 Otra de las promesas con que se publicitan estos proyectos es que contribuyen a frenar la despoblación en la Andalucía vaciada. En este caso, ha quedado demostrado que se trata de un bulo pues, en el mejor de los casos   una mega planta de energía renovable no necesita más de quince o veinte personas para funcionar; y estos trabajadores se dedican, sobre todo, a  labores de mantenimiento y vigilancia de las instalaciones.

Desde el pensamiento crítico los denunciantes del actual “colonialismo energético que sufre Andalucía no se oponen a la “transición energética hacia las energías renovables, sino a la forma en que se está haciendo.

En primer lugar porque es un modelo “Piramidal” (o de arriba hacia abajo) de fomento de las energías renovables. 

Los fondos de inversión multinacionales que financian estos proyectos de energías renovables presentan sus proyectos de mayor envergadura (más de 50 megavatios) al Gobierno de España, y los de menor capacidad a la Junta de Andalucía. Frecuentemente se da la picaresca de cuartear en varios proyectos una mega central energética, a fin de evitar controles más rigurosos.

En ningún caso se busca el “consenso” de estos proyectos con los ayuntamientos y organizaciones ciudadanas como las de agricultores o los ecologistas.

De modo que los ayuntamientos más previsores se blindan de los efectos nocivos de las megas centrales energéticas, prohibiéndolas o limitándolas a los territorios en que causan menor impacto. 

Con todo, la situación más habitual es que los municipios y ciudadanos que se oponen a estas mega centrales se organicen en “Plataformas ciudadanas”, como la de los municipios de la Campiña Norte de Jaén.

Otra característica de este colonialismo energético es su preferencia por pequeñas poblaciones rurales (por debajo de los dos mil habitantes) con capacidades limitadas de sus ayuntamientos y organizaciones ciudadanas para hacer frente a estos omnipotentes inversores.

En tercer lugar,  hay que referirse a los impactos negativos de  estas centrales de energías renovables sobre los recursos naturales. El más notable es posiblemente la perdida irreversible de suelos agrarios de alto valor productivo. Un buen ejemplo es  la campiña norte de Jaén donde los nuevos proyectos de energías renovables pueden suponer la tala de hasta cien mil olivos.  Un estudio realizado por la Universidad de Granada concluye que existe una gran diversidad de usos y aprovechamientos agrarios, ganaderos y forestales que se pueden ver directamente afectados por estos proyectos.

El paisaje urbano y rural se ve degradado por la implantación de estas infraestructuras industriales, pudiendo poner en riesgo el atractivo turístico de estas poblaciones, o incluso la propia movilidad de sus habitantes, como es el caso de la pequeña población granadina de Ventas de Huelma 

La inauguración de una nueva línea eléctrica y las subestaciones de 400 kv tiene un efecto “llamada” a este aluvión de proyectos de energías renovables.  Dos buenos ejemplos recientes son los municipios del Andévalo Occidental (a raíz de la interconexión de la red eléctrica con Portugal a través de la nueva línea Guillena-Puebla de Guzmán-Tavira) y el de las altiplanicies de Guadix-Baza (una vez que la nueva línea o autopista eléctrica de 400 kv Vera-Baza-Caparacena (Atarfe, que permitirá evacuar la energía renovable allí producida al resto de España e incluso a Marruecos. Este mismo efecto “llamada” está previsto en la comarca del Guadiato, a raíz de la nueva línea eléctrica entre Córdoba y Badajoz y el aprovechamiento del “excedente” de la cerrada central térmica de carbón de Puente Nuevo.

Dentro de Andalucía el colonialismo energético afecta, sobre todo,  a:

-Pequeños municipios de las comarcas de media y baja montaña y altiplanicies pertenecientes a la “Andalucía vaciada”. Estos municipios y comarcas son las receptoras de más de la mitad de la veintena  cientos de proyectos dedicados a nuevas centrales renovables (eólicas y fotovoltaicas).

-Ciudades medias de las campiñas interiores con extensos y llanos términos municipales (Alcalá de Guadaira, Almonte, Antequera, Archidona, Bujalance o Carmona).

 


 

Anexo: Territorios sacrificados al colonialismo energético.

Tabla 1. Territorios sacrificados al colonialismo energético en Andalucía

Provincia

Territorio

Almería

Desierto de Tabernas (Tabernas, Lucainena y Turrillas)

 

Pasillo de Fiñana (Abla y Abrucena) y Alto Almanzora (Serón)

Granada

Altiplanicies Orientales (Caniles y Baza)

 

Marquesado (Huéneja)

 

Tierra de Alhama y Valle de Lecrín (Ventas de Huelma, Dúrcal y Padul)

Jaén

Campiña Norte o de Andújar (Andújar, Arjona y Lopera)

Córdoba

Medio Guadalquivir/Subbetica (Bujalance, Montoro y Cabra)

 

Valle del Guadiato (Peñarroya y La Granjuela)

Sevilla

Écija-Los Alcores (Carmona y Alcalá de Guadaira)

 

Sierra Sur (Martin de la Jara)

 

Bajo Guadalquivir (Lebrija)

Cadiz

Bajo Guadalquivir

 

Campiña Jerez/Arcos

 

Janda interior (Alcalá de los Gazules, Bornos y Medina Sidonia)

 

Janda litoral (Tarifa y Vejer)

Málaga

Guadalteba o Campillos (Almargen, Ardales, Campillos y Cañete la Real)

 

Hoya de Antequera (Antequera y Archidona)

Huelva

Andévalo Occidental (El Almendro y la Puebla de Guzmán)

Condado litoral (Almonte)

Fuente: Elaboración propia.

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