EL ARBOLADO DE LAS CALLES Y PLAZAS DE LAS GRANDES CIUDADES ANDALUZAS

 

EL ARBOLADO DE LAS CALLES Y PLAZAS DE LAS GRANDES CIUDADES ANDALUZAS

 

CARLOS PAREJO DELGAO0

 

Introducción. Desde la transición democrática y la nueva Ley del Suelo (año 1975), las grandes ciudades andaluzas han ido incrementando su estándar de zonas verdes por habitante, con la inauguración de una red de parques en sus periferias urbanas. De manera que se han ido acercando o superando el valor recomendado por los organismos internacionales (5 metros cuadrados por habitante).

Sin embargo, desde Ecologístas en Acción se alerta de que  las grandes ciudades andaluzas han ido ganando en superficie de parques y jardines en las periferias urbanas, pero el arbolado de sus calles y plazas ha ido perdiendo peso”.

Pruebas de ello son, en primer lugar, el constante incremento de los alcorques vacios”. Una gran ciudad como Sevilla tiene 17.000 alcorques vacios (eran solo 7.000 en el año 2021), lo que supone el 8,5 por ciento del total). y porcentualmente es superada por Córdoba (donde los alcorques vacios suponen con más del 10 por ciento del arbolado urbano).

Un segundo aspecto a considerar son los árboles en mal estado. Por ejemplo, en la ciudad de Jaén hay un millar en esta situación, lo que supone un 5 por ciento del total-

Si observamos la cifra global de árboles ofrecida por los Planes Directores de Arbolado Urbano de las grandes ciudades andaluzas, se constata que existen grandes diferencias entre ellas.

Cádiz capital es la peor dotada, debido a su trama urbana densa y compacta y la menor extensión de su término municipal.

En términos relativos, Granada y Jaén están por debajo de los valores medios que le corresponderían (habitantes por árbol).

Tabla 1. Arbolado urbano de las grandes ciudades andaluzas.

 Ciudades

Árboles

Sevilla

200.000

Málaga

112.000

Jerez

90.000

Córdoba

87.000

Almería

50.000

Granada

46.000

Huelva

40.000

Jaén

24.000

Cádiz

14.000

Fuente: Ayuntamientos.

Esta aproximación general ha de ser matizada con la distribución del arbolado por barrios y distritos dentro de cada ciudad.

Un reciente estudio de la Universidad de Málaga ha comprobado que:

“Los barrios más pobres y donde se concentran los emigrantes son los que poseen menos espacios de sombra, es decir, menos arbolado.”

Esta afirmación coincide con lo observado en otras grandes ciudades españolas como Barcelona y Madrid. Y, en el caso andaluz, con la tendencia observada en Sevilla capital.

Sin embargo, hay que añadir a la anterior diagnostico un elemento más. Los barrios edificados entre la Postguerra Civil (1940) y los primeros planes urbanísticos de la Democracia (mediados de los años ochenta) presentan frecuentemente importantes déficits de arbolado urbano. Tomemos como ejemplo el barrio de Los Remedios (Sevilla).  Los bloques de pisos de sus rectilíneas calles no han ido acompañadas de plantaciones de arbolado viario en la mayoría de las ocasiones, pese a ser un barrio residencial para familias acomodadas.

Algunas ciudades andaluzas, como Córdoba, han planteado que sus planes directores de arbolado urbano incluyan como uno de sus indicadores a las calles que no poseen arbolado viario alguno. Cifra que en el caso cordobés afecta al 20 por ciento de su callejero.

Los corredores verdes para la adaptación al cambio climático.  Además de la dotación con arbolado de cada calle, la moderna concepción de este mobiliario urbano apuesta porque se planeen corredores verdes o espacios de sombra, que puedan ser usados por los ciudadanos para pasear por sus barrios, distritos urbanos o cruzar las grandes ciudades desde sus cuatro puntos cardinales.

El siglo de la Ilustración (siglo dieciocho) ya se planteó que las ciudades tuvieran paseos en forma de “alamedas” en sus entradas y salidas principales.

Tabla 2. Paseos (corredores verdes) de grandes ciudades andaluzas hasta al año 1950)

Almería

Paseo de Almería

Ficus

Cádiz

Alameda Apodaca

Ficus, ombú y plátanos

Málaga

La Alameda

Ficus

Sevilla

Paseo de la Palmera

Palmeras, naranjos  y robinias

 

Este planteamiento higienista se reforzó  durante el siglo diecinueve y principios del siglo veinte, donde se buscó, además, que dichos paseos ofrecieran la mejor imagen estética de los accesos a sus visitantes. Aún se conservan de dicha época esplendorosos paseos de palmeras y ficus.

Las décadas intermedias del siglo veinte se caracterizan por el predominio de una especie exótica (como el plátano de sombra), después denostada por su carácter alérgeno. 

Tabla 3. Paseos (corredores verdes) de grandes ciudades andaluzas entre  1950 y 1980

Jerez

Avenida Álvaro Domecq

Palmeras y eucaliptos

Córdoba

Ronda de Tejares

Plátanos de sombra

Granada

Paseo del Salón

Plátanos de sombra

Huelva

Avenida de Pio XII

Plátanos de sombra

Jaén

Paseo de la estación

Plátanos de sombra

Sevilla

Recinto ferial de Los Remedios

Plátanos de sombra

 

Desde los años ochenta se asiste a una mayor presencia de especies de arbolado, tanto autóctonas (como almeces y pinos) como, sobre todo, de especies  exóticas.

Tabla 4. Paseos (corredores verdes) de grandes ciudades andaluzas entre  1980 y 2025

 

 

Almería

Obispo Orbera

Flamboyán

 

Cádiz

Paseo Marítimo

Metrosideros, brachichitos y tarajes

 

Córdoba

Bulevar Gran Capitán

árboles del Amor y almeces

 

Granada

Gran Vía

Glingkos

 

Huelva

La Placeta

Gingkos

 

Huelva

Avenida de Andalucía

Tipuanas y jacarandas

 

Jaén

Avenida de Andalucía

Perales de flor y almeces

 

A medida que las grandes ciudades andaluzas se convierten en focos del turismo urbano cultural que atraen a cientos de miles o millones de visitantes, las autoridades municipales promueven la plantación de árboles exóticos con una espectacular floración (como las jacarandas que tiñen de morado avenidas, calles y plazas en el mes de mayo), o los dorados intensos otoñales de los gingkos  (Gran Vía de Granada y La Placeta de Huelva) y los colores rojos del árbol flamboyán en la rambla Obispo Orbera (Almeria).

Las especies más aptas para el viario urbano. A día de hoy, los planes directores de arbolado urbano diferencian entre las especies aptas para calles estrechas y calles más anchas. Las dos especies más extendidas en las primeras son el naranjo y la palmera.

La “naranjización” del arbolado urbano. Las calles más estrechas de las ciudades andaluzas, en general, se  han ido reforestando con naranjos agrios. su efecto amortiguados de la “isla de calor” urbana es limitada.

Sin embargo, los naranjos adultos son capaces de crear espacios de sombra más que aceptables. Un estudio de la Universidad de Sevilla ha comprobado que la temperatura de estas calles disminuye hasta 12 grados.

Los naranjos son la especie más representativa en ciudades como Córdoba, Jerez y Sevilla. En estas urbes representan entre el 20 y el 30 por ciento del arbolado urbano total.

Tabla 5. El naranjo, rey de las calles estrechas de las ciudades andaluzas.

Ciudades

Naranjos

Sevilla

47.000

Córdoba

25.000

Jerez

20.000

Málaga

15.000

Huelva

5.000

Jaén

2.000

Fuente: Ayuntamientos

 

Los centros históricos y las palmeras. Si el naranjo es el rey de las calles estrechas andaluzas, la palmera es la especie predominante en los cascos antiguos o de la mayoría de las ciudades históricas.

En este caso hay que señalar que la plaga del “picudo rojo” está disminuyendo drásticamente las miles de palmeras que daban una imagen singular a las ciudades viejas andaluzas.

Tabla 6. Las palmeras de las ciudades viejas andaluzas.

Ciudades

Palmeras

Málaga

15.000

Cádiz

13.000

Almería

8.600

Sevilla

5.000

Jerez

3.000

Córdoba

2.500

Fuente: Ayuntamientos

 

La tendencia actual de la jardinería urbana es incrementar la diversidad de especies de arbolado para evitar el efecto devastador de plagas como la que ha azotado a las palmeras.

Y para ello, los ayuntamientos están recurriendo a la plantación de especies autóctonas y exóticas aptas para estas calles estrechas.

 Tabla 7. Especies de arbolado urbano para calles estrechas (menos de 4 metros)

Especies autóctonas y naturalizadas en calles estrechas

Especies exóticas  en calles estrechas

Adelfa

Aligustre (Asia)

Algarrobo

Araucaria (América)

Cerezos

Brachichito (Oceanía)

Ciprés

Cerezo japonés (Asia)

Ciclamor

Falsa acacia o robinia (América)

Limonero

Gingko (Asia)

Morera

Manzano japonés (Asia)

Naranjo

Metrosidero (Oceanía)

Palmera

 

Fuente: Ayuntamientos

 

 

 

Especies de arbolado para calles anchas (avenidas, paseos y plazas).

Desde mediados del siglo veinte árboles exóticos de origen americano como las jacarandas y los plátanos de sombra, pueblan las avenidas, paseos y plazas de las grandes ciudades andaluzas.

La presencia de estos últimos ha ido disminuyendo debido a su carácter alérgeno. Un claro ejemplo es la plantación del recinto ferial de Sevilla (años setenta) con estos árboles.

Tabla 7a. Especies de arbolado de origen americano.

Ciudades

Jacaranda

Ciudades

Plátanos de sombra

Sevilla

8.000

Sevilla

8.000

Málaga

7.000

Córdoba

5.200

Huelva

2.000

Málaga

3.000

Córdoba

1.700

Huelva

2.000

Jerez

1.000

Jerez

1.000

Cádiz

500

Cádiz

500

Total

20.200

Total

19.700

Fuente: Ayuntamientos

Tabla 7b. Especies de arbolado de origen americano..

ciudades

Tipuana

Ciudades

Melia

Sevilla

10.000

Sevilla

7.500

Málaga

6.000

Córdoba

3.500

Córdoba

3.000

Málaga

3.500

Cádiz

2.000

Cádiz

1.500

Huelva

1.500

Granada

1.000

Jerez

1.000

Jaén

800

Jaén

800

Huelva

500

Total

24.300

 Total

18.500

Fuente: Ayuntamientos

Posteriormente (en la transición al siglo veintiuno y sus primeras décadas) han ido expandiéndose otras especies de árboles americanos como las alineaciones de catalpas, de melias y de tipuanas.

Las avenidas de la periferia urbana de Málaga y Sevilla capital son las que concentran las nuevas arboledas de origen americano.

Por el contrario, en otras ciudades como Huelva y Jaén han tenido, hasta ahora, menor implantación relativa.

El arbolado autóctona de las calles anchas. Si echamos la vista atrás veremos que hasta mediados del siglo veinte en las grandes ciudades andaluzas destacaban formaciones vegetales como las “alamedas”.

En todas las ciudades andaluzas hubo preciadas alamedas dentro del tejido urbano (como la Alameda Sundheim de Huelva o la sevillana Alameda de Hércules)  y otras situadas en riberas próximas o en dirección al Mar (en Almería, Cádiz y Málaga).

Las alamedas han ido desapareciendo de la mayoría de las ciudades debido tanto a sus enfermedades (hongos, etc.) como a su carácter alérgeno, o por su tala indiscriminada.

En Granada capital fueron abundantes los olmos, que resisten bien los fríos invernales y las heladas. Sin embargo, más de dos mil olmos fueron talados en los años noventa por la plaga de la grafiosis.

En la actualidad las especies autóctonas más utilizadas en las avenidas de las periferias urbanas son el almez, los pinos carrascos y los pinos piñoneros.

   

 

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