LAS FERIAS ANDALUZAS CONTEMPORÁNEAS.

 

LAS FERIAS ANDALUZAS CONTEMPORÁNEAS.

 

CARLOS PAREJO DELGADO

 

Introducción. Las Ferias andaluzas tradicionales nacieron mayoritariamente con un fin comercial durante el siglo diecinueve, como Ferias de  compra y venta de ganado 8jerez o Sevilla)  y, en algunos lugares, como ferias comerciales de vinos (Sanlúcar de Barrameda) o para conmemorar un hecho histórico relevante como el descubrimiento de América (ferias colombinas de Huelva).

Transcurridos dos siglos, las ferias andaluzas han evolucionado hacia lugares de diversión y entretenimiento masivo en torno a bailes regionales (como las sevillanas o las bulerías) que atraen a cientos de miles o incluso millones de visitantes durante una semana al año. Semana que suele coincidir con los meses de primavera y verano (desde abril a septiembre).  

Tabla 1. Principales ferias andaluzas. Año 2026.

Ciudades

visitantes 2026

Casetas

Metros cuadrados

Sevilla

2.400.000

1.040

275.000

Málaga

966.000

213

500.000

Granada

400.000

80

190.000

Córdoba

400.000

85

100.000

Jerez

300.000

175

62.000

Huelva

200.000

63

130.000

Sanlúcar B

100.000

63

10.000

Almería

100.000

17

225.000

Fuente: Elaboración propia.

Evolución de los recintos feriales 1980-2025. Los primitivos recintos feriales se localizaban en parques, jardines y paseos de los cascos históricos de las respectivas ciudades andaluzas. Algunas pocas ferias aún mantienen este emplazamiento como la que ocupa el Paseo de la Calzada (Sanlúcar de Barrameda) o la del Parque González Hontoria (Jerez).

El resto de recintos feriales se han ido trasladando durante las décadas finales del siglo veinte a las periferias urbanas.   Y ello tanto porque los espacios que ocupaban se les han ido quedando pequeños (al multiplicarse el número de casetas en tiempos democráticos), como porque las ferias andaluzas se convertían en lugares de entretenimiento masivo de cientos de miles de personas.

En algunas ciudades (como Almería y Málaga) se conserva una “feria de día” en el casco histórico y una “feria nocturna” en la periferia urbana. Y es que éstas últimas se han ido convirtiendo en otra cosa, ya que en ellas proliferan las denominadas “casetas juveniles o discotequeras”, donde se escuchan músicas urbanas como el regatón, el tecno o el rap. Incluso, una feria tan prestigiosa como la Feria de Abril de Sevilla muestra dos caras opuestas en los últimos años: la feria tradicional de baile por sevillanas y paseo de caballos (o feria de día), y la feria nocturna de “botellona y música discotequera”. Asimismo, Jerez de la Frontera ha zonificado un sector de su recinto ferial para  estas casetas juveniles.

Rasgos identificativos de los recintos feriales tradicionales. Durante la década de los sesenta del pasado siglo veinte, la Feria de Abril pierde su carácter ganadero y se convierte en un evento lúdico, gastronómico y de identidad cultural. Se genera ahora un modelo de Recinto Ferial que se copiará por el resto de ciudades andaluzas que se “sevillanizan”-

 

El Recinto Ferial se zonifica entonces en sectores diferenciados. Le entrada se realiza por una portada   Monumental, iluminada con miles de bombillas y con veinte o treinta metros de altura. Reproduce algún edificio histórico de la ciudad, que cambia de un año a otro.

Además de las casetas y el paseo de caballos, la Feria de Sevilla se dota con una zona dedicada a las tómbolas y distracciones mecánicas. Es la zona de “los cacharritos”o “Calle del Infierno”, por el ruido que genera.

Algo más tarde (mediados de los años setenta) la feria sevillana se muda al barrio de Los Remedios y dispone de otras zonas diferenciadas para los aparcamientos públicos y caravanas de los feriantes.

El bienestar y la seguridad ciudadana de los recintos feriales contemporáneos. En las últimas décadas del siglo veinte y primeras tres décadas del siglo veintiuno. los recintos feriales han ido incorporando un conjunto de servicios públicos destinados al bienestar y la mejora de la seguridad ciudadana.

Tabla 2. Servicios públicos en Recintos feriales

Seguridad y emergencias

Policía Nacional

 

Policía Local

 

Centro Municipal de Emergencias y Protección Civil

 

Bomberos

Sociales

Mayores

 

Discapacitados

 

Mujeres (Puntos violeta)

 

Sala de Lactancia

Otros

Talleres de costura

 

Servicios sanitarios

Animales

Veterinaria

 

Abrevaderos caballos

Fuente: Elaboración propia.

Las Ferias han perdido el carácter  elitista y privado de antaño y los poderes públicos las han democratizado paulatinamente. si bien, un efecto colateral ha sido su conversión en un espectáculo de masas.

Además del acceso de los ciudadanos de todas las barriadas y clases sociales, las autoridades públicas las han promocionado como un recurso turístico más. La Feria de Abril de Sevilla, por ejemplo, recibe más de un millón de turistas anualmente.

La adaptación bioclimática de los nuevos recintos feriales. Los parques, jardines y paseos donde se situaban los antiguos recintos feriales de ciudades (como Córdoba, Granada y Málaga), ofrecían abundantes espacios de sombra y arbolado, que aliviaban del agobiante calor de los meses primaverales y veraniegos. a los feriantes.

La Feria de Abril de Sevilla, cuando se trasladó al barrio de Los Remedios, tuvo la previsión de reforestar las calles del futuro recinto ferial con árboles plataneros que, medio siglo después, ofrecen abundante sombra a los feriantes. Sin embargo, al elegir esta especie vegetal exótica no se previno que afectaría negativamente a las personas alérgicas que visitan el Real. Una reforestación más adecuada fue la del recinto ferial de Almanjayar (Granada capital), para el que se eligieron las moreras, árbol autóctono que, además, está muy extendido en los paseos de los pueblos. Otros recintos feriales andaluzas han apostado también por especies autóctonas como los alcornoques o los pinos piñoneros.

El Recinto Ferial del Arenal (Córdoba capital) ha optado por la colocación de toldos o velas textiles en las calles del Real, como modo de conseguir bajar las temperaturas que se registran en sus calles a pleno sol (más de cuarenta grados) a unas temperaturas más razonable (hasta 18 grados menos). Este mobiliario se complementa con la climatización del interior de las casetas con macetas de plantas típicas cordobesas (geranios y gitanillas), maceteros colgantes, aspersores de agua y equipos de aire acondicionado.

 

LAS FERIAS ANDALUZAS CONTEMPORÁNEAS.

 

CARLOS PAREJO DELGADO

 

Introducción. Las Ferias andaluzas tradicionales nacieron mayoritariamente con un fin comercial durante el siglo diecinueve, como Ferias de  compra y venta de ganado 8jerez o Sevilla)  y, en algunos lugares, como ferias comerciales de vinos (Sanlúcar de Barrameda) o para conmemorar un hecho histórico relevante como el descubrimiento de América (ferias colombinas de Huelva).

Transcurridos dos siglos, las ferias andaluzas han evolucionado hacia lugares de diversión y entretenimiento masivo en torno a bailes regionales (como las sevillanas o las bulerías) que atraen a cientos de miles o incluso millones de visitantes durante una semana al año. Semana que suele coincidir con los meses de primavera y verano (desde abril a septiembre).  

Tabla 1. Principales ferias andaluzas. Año 2026.

Ciudades

visitantes 2026

Casetas

Metros cuadrados

Sevilla

2.400.000

1.040

275.000

Málaga

966.000

213

500.000

Granada

400.000

80

190.000

Córdoba

400.000

85

100.000

Jerez

300.000

175

62.000

Huelva

200.000

63

130.000

Sanlúcar B

100.000

63

10.000

Almería

100.000

17

225.000

Fuente: Elaboración propia.

Evolución de los recintos feriales 1980-2025. Los primitivos recintos feriales se localizaban en parques, jardines y paseos de los cascos históricos de las respectivas ciudades andaluzas. Algunas pocas ferias aún mantienen este emplazamiento como la que ocupa el Paseo de la Calzada (Sanlúcar de Barrameda) o la del Parque González Hontoria (Jerez).

El resto de recintos feriales se han ido trasladando durante las décadas finales del siglo veinte a las periferias urbanas.   Y ello tanto porque los espacios que ocupaban se les han ido quedando pequeños (al multiplicarse el número de casetas en tiempos democráticos), como porque las ferias andaluzas se convertían en lugares de entretenimiento masivo de cientos de miles de personas.

En algunas ciudades (como Almería y Málaga) se conserva una “feria de día” en el casco histórico y una “feria nocturna” en la periferia urbana. Y es que éstas últimas se han ido convirtiendo en otra cosa, ya que en ellas proliferan las denominadas “casetas juveniles o discotequeras”, donde se escuchan músicas urbanas como el regatón, el tecno o el rap. Incluso, una feria tan prestigiosa como la Feria de Abril de Sevilla muestra dos caras opuestas en los últimos años: la feria tradicional de baile por sevillanas y paseo de caballos (o feria de día), y la feria nocturna de “botellona y música discotequera”. Asimismo, Jerez de la Frontera ha zonificado un sector de su recinto ferial para  estas casetas juveniles.

Rasgos identificativos de los recintos feriales tradicionales. Durante la década de los sesenta del pasado siglo veinte, la Feria de Abril pierde su carácter ganadero y se convierte en un evento lúdico, gastronómico y de identidad cultural. Se genera ahora un modelo de Recinto Ferial que se copiará por el resto de ciudades andaluzas que se “sevillanizan”-

 

El Recinto Ferial se zonifica entonces en sectores diferenciados. Le entrada se realiza por una portada   Monumental, iluminada con miles de bombillas y con veinte o treinta metros de altura. Reproduce algún edificio histórico de la ciudad, que cambia de un año a otro.

Además de las casetas y el paseo de caballos, la Feria de Sevilla se dota con una zona dedicada a las tómbolas y distracciones mecánicas. Es la zona de “los cacharritos”o “Calle del Infierno”, por el ruido que genera.

Algo más tarde (mediados de los años setenta) la feria sevillana se muda al barrio de Los Remedios y dispone de otras zonas diferenciadas para los aparcamientos públicos y caravanas de los feriantes.

El bienestar y la seguridad ciudadana de los recintos feriales contemporáneos. En las últimas décadas del siglo veinte y primeras tres décadas del siglo veintiuno. los recintos feriales han ido incorporando un conjunto de servicios públicos destinados al bienestar y la mejora de la seguridad ciudadana.

Tabla 2. Servicios públicos en Recintos feriales

Seguridad y emergencias

Policía Nacional

 

Policía Local

 

Centro Municipal de Emergencias y Protección Civil

 

Bomberos

Sociales

Mayores

 

Discapacitados

 

Mujeres (Puntos violeta)

 

Sala de Lactancia

Otros

Talleres de costura

 

Servicios sanitarios

Animales

Veterinaria

 

Abrevaderos caballos

Fuente: Elaboración propia.

Las Ferias han perdido el carácter  elitista y privado de antaño y los poderes públicos las han democratizado paulatinamente. si bien, un efecto colateral ha sido su conversión en un espectáculo de masas.

Además del acceso de los ciudadanos de todas las barriadas y clases sociales, las autoridades públicas las han promocionado como un recurso turístico más. La Feria de Abril de Sevilla, por ejemplo, recibe más de un millón de turistas anualmente.

La adaptación bioclimática de los nuevos recintos feriales. Los parques, jardines y paseos donde se situaban los antiguos recintos feriales de ciudades (como Córdoba, Granada y Málaga), ofrecían abundantes espacios de sombra y arbolado, que aliviaban del agobiante calor de los meses primaverales y veraniegos. a los feriantes.

La Feria de Abril de Sevilla, cuando se trasladó al barrio de Los Remedios, tuvo la previsión de reforestar las calles del futuro recinto ferial con árboles plataneros que, medio siglo después, ofrecen abundante sombra a los feriantes. Sin embargo, al elegir esta especie vegetal exótica no se previno que afectaría negativamente a las personas alérgicas que visitan el Real. Una reforestación más adecuada fue la del recinto ferial de Almanjayar (Granada capital), para el que se eligieron las moreras, árbol autóctono que, además, está muy extendido en los paseos de los pueblos. Otros recintos feriales andaluzas han apostado también por especies autóctonas como los alcornoques o los pinos piñoneros.

El Recinto Ferial del Arenal (Córdoba capital) ha optado por la colocación de toldos o velas textiles en las calles del Real, como modo de conseguir bajar las temperaturas que se registran en sus calles a pleno sol (más de cuarenta grados) a unas temperaturas más razonable (hasta 18 grados menos). Este mobiliario se complementa con la climatización del interior de las casetas con macetas de plantas típicas cordobesas (geranios y gitanillas), maceteros colgantes, aspersores de agua y equipos de aire acondicionado.

 

LAS FERIAS ANDALUZAS CONTEMPORÁNEAS.

 

CARLOS PAREJO DELGADO

 

Introducción. Las Ferias andaluzas tradicionales nacieron mayoritariamente con un fin comercial durante el siglo diecinueve, como Ferias de  compra y venta de ganado 8jerez o Sevilla)  y, en algunos lugares, como ferias comerciales de vinos (Sanlúcar de Barrameda) o para conmemorar un hecho histórico relevante como el descubrimiento de América (ferias colombinas de Huelva).

Transcurridos dos siglos, las ferias andaluzas han evolucionado hacia lugares de diversión y entretenimiento masivo en torno a bailes regionales (como las sevillanas o las bulerías) que atraen a cientos de miles o incluso millones de visitantes durante una semana al año. Semana que suele coincidir con los meses de primavera y verano (desde abril a septiembre).  

Tabla 1. Principales ferias andaluzas. Año 2026.

Ciudades

visitantes 2026

Casetas

Metros cuadrados

Sevilla

2.400.000

1.040

275.000

Málaga

966.000

213

500.000

Granada

400.000

80

190.000

Córdoba

400.000

85

100.000

Jerez

300.000

175

62.000

Huelva

200.000

63

130.000

Sanlúcar B

100.000

63

10.000

Almería

100.000

17

225.000

Fuente: Elaboración propia.

Evolución de los recintos feriales 1980-2025. Los primitivos recintos feriales se localizaban en parques, jardines y paseos de los cascos históricos de las respectivas ciudades andaluzas. Algunas pocas ferias aún mantienen este emplazamiento como la que ocupa el Paseo de la Calzada (Sanlúcar de Barrameda) o la del Parque González Hontoria (Jerez).

El resto de recintos feriales se han ido trasladando durante las décadas finales del siglo veinte a las periferias urbanas.   Y ello tanto porque los espacios que ocupaban se les han ido quedando pequeños (al multiplicarse el número de casetas en tiempos democráticos), como porque las ferias andaluzas se convertían en lugares de entretenimiento masivo de cientos de miles de personas.

En algunas ciudades (como Almería y Málaga) se conserva una “feria de día” en el casco histórico y una “feria nocturna” en la periferia urbana. Y es que éstas últimas se han ido convirtiendo en otra cosa, ya que en ellas proliferan las denominadas “casetas juveniles o discotequeras”, donde se escuchan músicas urbanas como el regatón, el tecno o el rap. Incluso, una feria tan prestigiosa como la Feria de Abril de Sevilla muestra dos caras opuestas en los últimos años: la feria tradicional de baile por sevillanas y paseo de caballos (o feria de día), y la feria nocturna de “botellona y música discotequera”. Asimismo, Jerez de la Frontera ha zonificado un sector de su recinto ferial para  estas casetas juveniles.

Rasgos identificativos de los recintos feriales tradicionales. Durante la década de los sesenta del pasado siglo veinte, la Feria de Abril pierde su carácter ganadero y se convierte en un evento lúdico, gastronómico y de identidad cultural. Se genera ahora un modelo de Recinto Ferial que se copiará por el resto de ciudades andaluzas que se “sevillanizan”-

 

El Recinto Ferial se zonifica entonces en sectores diferenciados. Le entrada se realiza por una portada   Monumental, iluminada con miles de bombillas y con veinte o treinta metros de altura. Reproduce algún edificio histórico de la ciudad, que cambia de un año a otro.

Además de las casetas y el paseo de caballos, la Feria de Sevilla se dota con una zona dedicada a las tómbolas y distracciones mecánicas. Es la zona de “los cacharritos”o “Calle del Infierno”, por el ruido que genera.

Algo más tarde (mediados de los años setenta) la feria sevillana se muda al barrio de Los Remedios y dispone de otras zonas diferenciadas para los aparcamientos públicos y caravanas de los feriantes.

El bienestar y la seguridad ciudadana de los recintos feriales contemporáneos. En las últimas décadas del siglo veinte y primeras tres décadas del siglo veintiuno. los recintos feriales han ido incorporando un conjunto de servicios públicos destinados al bienestar y la mejora de la seguridad ciudadana.

Tabla 2. Servicios públicos en Recintos feriales

Seguridad y emergencias

Policía Nacional

 

Policía Local

 

Centro Municipal de Emergencias y Protección Civil

 

Bomberos

Sociales

Mayores

 

Discapacitados

 

Mujeres (Puntos violeta)

 

Sala de Lactancia

Otros

Talleres de costura

 

Servicios sanitarios

Animales

Veterinaria

 

Abrevaderos caballos

Fuente: Elaboración propia.

Las Ferias han perdido el carácter  elitista y privado de antaño y los poderes públicos las han democratizado paulatinamente. si bien, un efecto colateral ha sido su conversión en un espectáculo de masas.

Además del acceso de los ciudadanos de todas las barriadas y clases sociales, las autoridades públicas las han promocionado como un recurso turístico más. La Feria de Abril de Sevilla, por ejemplo, recibe más de un millón de turistas anualmente.

La adaptación bioclimática de los nuevos recintos feriales. Los parques, jardines y paseos donde se situaban los antiguos recintos feriales de ciudades (como Córdoba, Granada y Málaga), ofrecían abundantes espacios de sombra y arbolado, que aliviaban del agobiante calor de los meses primaverales y veraniegos. a los feriantes.

La Feria de Abril de Sevilla, cuando se trasladó al barrio de Los Remedios, tuvo la previsión de reforestar las calles del futuro recinto ferial con árboles plataneros que, medio siglo después, ofrecen abundante sombra a los feriantes. Sin embargo, al elegir esta especie vegetal exótica no se previno que afectaría negativamente a las personas alérgicas que visitan el Real. Una reforestación más adecuada fue la del recinto ferial de Almanjayar (Granada capital), para el que se eligieron las moreras, árbol autóctono que, además, está muy extendido en los paseos de los pueblos. Otros recintos feriales andaluzas han apostado también por especies autóctonas como los alcornoques o los pinos piñoneros.

El Recinto Ferial del Arenal (Córdoba capital) ha optado por la colocación de toldos o velas textiles en las calles del Real, como modo de conseguir bajar las temperaturas que se registran en sus calles a pleno sol (más de cuarenta grados) a unas temperaturas más razonable (hasta 18 grados menos). Este mobiliario se complementa con la climatización del interior de las casetas con macetas de plantas típicas cordobesas (geranios y gitanillas), maceteros colgantes, aspersores de agua y equipos de aire acondicionado.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CASCO ANTIGUO DE TRIANA Y LA INVASIÓN DE LOS PISOS CEBRA.

BARRIADAS O ZONAS DESFAVORECIDAS EN GRANDES CIUDADES ANDALUCIA. PARTE PPRIMERA

LAS LIBRERÍAS SEVILLANAS: la desaparición de un patrimonio cultural.