ANDALUCIA EN FEMENIO (3): LA PAQUERA DE JEREZ.
Introducción. Recorría
auditorios plazas de toros y teatros
de toda España mucho antes que Rosalía y Shakira. Y lo hacía cantando flamenco
puro. Endulzando la triste vida de la Postguerra
civil (desde el año 1955) con el alegre y trepidante ritmo de las bulerías
jerezanas.
Estamos hablando de Francisca Méndez
Garrido (Jerez 1934-2004) apodada por su
abuelo “Paquerita”, que debutó a los dieciséis años con el sobrenombre de “Paquera
de Jerez”.
Orígenes. Provenía
del barrio de San Miguel, de la casta de “Los Mendez”, vecina de otras sagas
familiares jerezanas de cante jondo como “Los Agujetas” y prima de la ilustre
“Perla de Cádiz” en un barrio gitano, lleno entonces de tabancos y fraguas.
Formaba parte de una familia de nueve hermanos y su padre era pescadero.
Los pescaderos y carniceros jerezanos
eran entonces famosos por sus juergas flamencas que duraban hasta tres días. Y
en estas escuelas no oficiales se educó su voz y su arte, ya que no fue a la
escuela. Desde muy chica ganaba sus dinerillos cantando en las fiestas de los
señoritos jerezanos, como Don Álvaro Domecq. Pero el salario no era suficiente.
A los 19 años la Paquera se arma de
valor y parte a trabajar en los tablaos de los Madriles, donde comenzó a
triunfar.
Las edades del flamenco durante el siglo veinte. Para entonces habían decaído mucho
los cafés cantantes de Sevilla, que habían cedído su capitalidad del arte flamenco
a Madrid, donde prosperaban muchos tablaos flamencos nuevos como el de Los
Canasteros, Torres Bermejas, Las Brujas, etc.
Tras dos exitosos años de rodaje, la
Paquera de Jerez, durante las décadas de los cincuenta y los sesenta. se hizo
famosa en la Radio, mientras recorría en sus giras muchos pueblos de España.
Iba acompañada de otros artistas como Rafael
Farina, Y tenía como compañeros
inseparables al letrista y poeta gitano Antonio Gallardo Molina y al
guitarrista Parrillita.
Los años setenta y ochenta, cuando
llegaron los ayuntamientos democráticos, se asiste a una inusitada prosperidad
de las peñas flamencas locales y los Festivales flamencos de Verano por toda la
geografía andaluza. La Paquera se confirma entonces en su tierra y repite como
cabeza de cartel de festivales como “El
potaje” utrerano o el “Gazpacho” de Morón y otros muchos.
Sevilla ciudad recupera en los años
setenta y ochenta su papel de
capitalidad cultural del flamenco con nuevos tablaos flamencos como La Trocha y
Los Gallos, donde actuará en los
meses de invierno.
Dicho papel de capitalidad del
flamenco de la ciudad de Sevilla se incrementará con la organización de la
primera Bienal de Flamenco (año 1982), impulsada por el investigador y
flamencólogo José Luis Ortíz Nuevo.
La Paquera de Jerez participa en esta
iniciativa e incluso hace debutar a algunos de sus familiares más jóvenes (como
su sobrino nieto Jesús Méndez). Una de sus actuaciones más prodigiosas hará
salir al escenario a bailar bulerías “y pegar la pataita” al entonces “astro
rey” del flamenco, el tímido e introvertido Camarón de la Isla.
Es una lástima que la Paquera de
Jerez no pudiera disfrutar de otras Bienales de Flamenco posteriores como las
de Málaga (2014) y Jerez (2019).
En la transición del siglo veinte al veintiuno
la Junta de Andalucía se enorgullece de la internacionalización de su economía.
Y el mundo de la cultura no es ajeno a esta tendencia.
El flamenco se internacionaliza y
extiende con fuerza por Japón. La Paquera de Jerez triunfará en sus actuaciones
en Tokio. Incluso, el primer ministro nipón la abrazará emocionado al final de uno de sus recitales.
La Paquera comentará entonces: “Qué bien
me vendría ahora un puchero de Jerez en este Tokyo tan seco de mis carnes. Lo
de los japoneses con el flamenco es pura locura”.
Tabla 1. Trayectoria artística de La
Paquera de Jerez.
|
Décadas |
Principales escenarios del flamenco |
|
1934-1945 |
Fiestas familiares y de señoritos y cafés cantantes |
|
1955-1975 |
Tablaos flamencos, cines/teatros y plaza
de toros |
|
1976-1996 |
festivales flamencos de verano, peñas
flamencas y Bienales |
|
1996-2004 |
Bienales y Gira internacional: Japón |
Fuente: Elaboración propia.
Cantaora larga.
Algunos críticos flamencos trataron injustamente a La Paquera de Jerez, al
considerarla una cantaora que solamente sobresalía en pocos estilos como las bulerías, los
tientos y los fandangos.
Sus más de 40 discos editados avalan
esta injusticia. La Paquera rescató numerosos cantes antiguos como cantiñas,
malagueñas, seguidiilas o soleares. Era, además, una gran saetera y cantaba
espectacularmente villancicos aflamencados o zambras, que fueron precursores en
los años sesenta de las famosas zambombas flamencas contemporáneas. Incluso, se
destapó como coplista en su versión de “soñadores de España”, dedicada al compositor
jerezano Manuel Alejandro.
¿Una mujer empoderada? La
Paquera de Jerez fue toda su vida una mujer independiente, que no se casó ni tuvo
hijos ni dependió de un marido. No le ocurrió como a otras artistas flamencas a
las que los maridos sacaron de los escenarios, o que solo se subieron a ellos
cuando quedaron viudas. Ella afirmaba de si misma: “Soy una cuchichí que dice lo que piensa, pese a quien le pese”.
Últimos días.
La Paquera de Jerez recibe múltiples homenajes desde mediados de los ochenta,
como el del festival de Cante de las Minas de la Unión, la Palma de Plata de
Algeciras, etc. Ella los acepta con resignación y comenta que “aún no estoy muerta y todavía me quedan
fuerzas”. Pero “La Parca” acechaba y morirá el año 2004.
El funeral de La Paquera se ofició
ante su venerado “Cristo de los Gitanos”.
A la salida, su féretro fue cubierto por la bandera de la ciudad de
Jerez y fue acompañado al cementerio entre olés y palmas por bulerías de una
gran multitud. Allí fue sepultada La Paquera bajo una pirámide de dos metros de
altura, formada por las coronas de flores que fueron depositadas por sus numerosos
admiradores
Algunas conclusiones. Un grupo de mujeres (nacidas
entre 1920 y 1945) habitan ya el Olimpo
de grandes Cantaoras flamencas para el recuerdo. Mujeres como La Perla de
Cádiz, Fernanda de Utrera y La Paquera de Jerez. Nos han dejado un abundante
material fonográfico (ahora disponible en you tube) y, además, se recuerdan -en
forma de estatuas- dentro del paisaje urbano de las localidades donde nacieron.
la estatua de La Paquera de Jerez
(año 2009) mide 2,40 metros y es obra
del imaginero Sebastián Santos. En la
Plazuela, frente a la ermita de la Yedra, espera impaciente que se una junto a
ella la estatua del guitarrista que la acompañó más de treinta años: Parrilla
de jerez.
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