EL CORZO MORISCO O ANDALUZ
El
corzo morisco o andaluz.
CARLOS
PAREJO DELGADO
Introducción. Corría
el año 1758 cuando los naturalistas identificaron al corzo, como una especie
propia, y diferente de ciervos y gamos, que habitaba ancestralmente los bosques
europeos procedente de las regiones boreales, desde donde se había expandido
durante las glaciaciones.
Sin embargo, tras la retirada de los
glaciares el corzo evolucionó de forma diferente en los remotos bosques del sur
de la Península Ibérica. Concretamente, en los Alcornocales gaditanos y malagueños,
el único bosque subtropical europeo. Y es que sus poblaciones se habían
adaptado a un clima más caluroso y seco y, además llevaban muchos años
permaneciendo relativamente aisladas de las poblaciones de corzo europeo del
norte de España.
De modo y manera que se había
desarrollado una subespecies que se denominó “corzo andaluz” y que, a partir de
un estudio oficial presentado al Consejo Internacional de Caza, ha pasado
recientemente a denominarse “corzo morisco”.
Evolución reciente. El corzo ha estado extendido por toda España hasta la década de los
sesenta del siglo veinte. A partir de esos años se alerta de un rápido declive
de sus poblaciones. En España se realizó un censo en los años noventa que cifró
su número total de ejemplares en torno a los 200.000. Y la especie “corzo” fue
catalogada como “vulnerable” por el Libro Rojo de los Vertebrados de España
(año 1992).
Tabla 1. Efemérides del corzo morisco o
andaluz.
|
Año |
Evento |
|
1989 |
Parque
Natural de Los Alcornocales |
|
1992 |
Libro
rojo de los vertebrados de España |
|
2001 |
Libro
rojo de los vertebrados de Andalucía |
|
2004 |
Centro
de Referencia del corzo andaluz |
|
2009 |
Plan
de Reintroducciòn del corzo |
|
2010 |
Corzo
morisco reconocido como subtipo de corco por el Consejo Internacional de Caza |
|
2012 |
Reintroducción
en Sierra de Tejeda Almijara |
|
2024 |
Reintroducción
en PN Sierra de Huétor |
Fuente:
Elaboración propia.
En Andalucía se ha estimado que hay
una población de entre 15.000 y 20.000 corso, concentrada en el Parque Natural
de los Alcornocales (entre las provincias de Cádiz y Málaga).
Tras la creación del Centro de
Referencia del Corzo (año 2004), incluido en la red de estaciones de
transferencia de la fauna silvestre de Andalucía (año 2006), se están
reintroduciendo ejemplares de corzo morisco en otros parques naturales como los
de Sierra de Tejeda y Almijara (año 2012) y la granadina Sierra de Huétor (año
2024). Para ello se firman convenios con propietarios en montes privados y se
ejecutan ciertas mejoras en montes públicos (bebederos. zonas de pastos, etc).
Características del corzo morisco. Es el de más pequeño tamaño de los corzos europeos. Tiene
el tamaño de una oveja. Su tamaño es muy inferior a otros rumiantes del bosque
mediterráneo como ciervos y gamos.
Pero, sin embargo, el corzo es un
atleta fenomenal cuando se ve perseguido por los cazadores. Capaz de rápidos
cambios de ritmo y de dirección, corriendo a una velocidad de hasta 98
kilómetros por hora. Y en la olímpica modalidad de saltos es capaz de salvar
desniveles de hasta 6 metros y alcanzar hasta 2 y 3 metros de distancia.
A diferencia de otros cérvidos, es un animal solitario (rehuye
vivir en manadas) y muy agresivo en la defensa de su territorio, frente otros machos, para lo que excreta ciertas
sustancias olorosas que avisan de su presencia a otros ejemplares.
Su época de celo es en verano (entre
junio y julio), cuando lanza “ladridos” para despertar el interés de las
hembras. Estas procrean uno o dos corcitos, con el curioso mecanismo de dilatar
su maternidad hasta los meses con pastos más abundantes en el monte
mediterráneo (entre noviembre y diciembre).
Tabla 2. Sonidos del celo en diversos
cérvidos andaluces.
|
Cérvidos |
Sonido
del celo |
|
Corzo |
Ladrido |
|
Ciervo |
Bramido
(berrea) |
|
Gamo |
Ronqueo |
Fuente:
Elaboración propia.
El corzo se alimenta de frutos y
flores de arbustos y árboles bajos, habiéndose comprobado que prefiere las
“herrizas” que coronan cerros y montes, coincidentes con el dominio de la
formación vegetal de los ·brezales”, mediterráneos.
Tras haber sido cazado sin
restricciones a lo largo de la historia por el valor de sus cuernas (superior a
mil euros),. ahora su caza está regulada en función de la densidad poblacional
de los corzos en los cotos de caza. Y para quien no guste de este deporte
prehistórico siempre queda su
observación en el medio natural y la degustación de su carne fina y suave, una
delicia gastronómica exclusiva de las sierras andaluzas.
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