EL BAJO GUADIARO. CAPITAL EUROPEA DEL POLO Y PATRIA DEL PADRE DE LA NACIÓN ANDALUZA.

 

EL BAJO GUADIARO. capital europea del polo y patria del padre de la nación andaluza.

CARLOS PAREJO DELGADO.

 

Introducción. Es este un “territorio híbrido”, que comparte rasgos comunes con el campo de Gibraltar y el Parque natural de los Alcornmocales, por el oeste, con la Serrenía de Ronda, por el norte; y con el resto de la Costa del Sol occidental, por el Este. 

El río Guadiaro recorre 80 kilómetros desde su nacimiento en la Serranía de Ronda hasta su desembocadura en el Mar Mediterráneo. Y dicho río, junto sus dos principales afluente (es decir, el río Hozgarganta (40 kilómetros de longitud)  por el noroeste, y el río Genal (45 kilómetros) por el sector norte), constituyen un histórico pasillo de comunicaciones entre la franja litoral y el interior de Andalucía. Así lo supieron ver los romanos en la Antigüedad, tal como atestiguan los restos de la ciudad romana de Lacinipo (actual Casares). Una ciudad donde vivían las familias patricias propietarias de los territorios de su entorno. Fue una urbe que, colgada en lo alto de un cerro y con un recinto amurallado disponía de su acueducto de abastecimiento de agua (de la  vecina sierra Crestellina), de sus aljibes, de su foro ciudadano e incluso de su circo y anfiteatro.

En la transición entre los siglos diecinueve y veinte la comarca del Bajo Guadiaro es objeto de una colonización agraria por parte de familias aristocráticas y burguesas como la del Marqués de Larios. Dedica sus tierras a plantaciones de cultivos como el arroz y la caña de azúcar. Se levantan ingenios azucareros  próximos a la Costa, hoy desaparecidos. Y el nombre de sus tres hijos está presente en sus colonias agrícolas de San Pablo de Buceite, San Enrique de Guadiaro  y San Luis de Sabinillas.

A mediados del siglo veinte se implantan nuevos cultivos en las vegas de los ríos y, en menor medida, en tierras de secano. A la vez, van desapareciendo muchas huertas tradicionales  a favor de las plantaciones de naranjos (desde los años setenta) y de cultivos subtropicales 8desde la década de los noventa). El paisaje más próximo a la costa es objeto, además, de una `profunda transformación con la inauguración de varios campos de polo y el auge de las urbanizaciones turísticas.

La complejidad de estos procesos es cambiante de unos territorios a otros, de ahí que dividimos, lo que está sucediendo en la comarca del Bajo Guadiaro, en las siguientes unidades territoriales significativos:

Sector suroeste: Entre el núcleo de  Secadero (Casares) y la desembocadura del río Guadiaro.

Este territorio se ha ido convirtiendo en el “Valle del Polo (o Polo Valley) de España y Andalucía. Más de media docena de clubs de polo se asientan en las márgenes del curso bajo del río Guadiaro. Representan la cuarta parte de los clubs de polo de Andalucía.

Las orillas del río Guadiaro se ven así escoltadas en su tramo final por verdes y cuidadas praderas de césped para la práctica del polo, el denominado “deporte de los reyes”. La excepción es el tramo final, ya que la desembocadura del río Guadiaro ha sido protegida como Paraje Natural (año 1989) por la Junta de Andalucía.

El Paraje Natural de la desembocadura del río Guadiaro es lugar de interés comunitario y Zona de Especial Protección de  las Aves ZEPA. Muchas de estas aves se toman aquí un descanso en sus viajes migratorios de Europa a África y viceversa, a través del Estrecho de Gibraltar. Sin embargo, su actual funcionamiento adolece de problemas denunciados por los movimientos conservacionistas (Ecologistas en acción o Verdemar) que critican los vertidos contaminantes que llevan sus aguas por el excesivo uso de agroquímicos en las plantaciones intensivas de subtropicales aguas arriba, así como la escasez de su caudal, lo que propicia su aterramiento por acumulación de arenas, de dicha desembocadura,  cuando soplan los vientos de Levante.

El paisaje de los clubs de polo ha sido organizado por prestigiosos arquitectos especializados en estas urbanizaciones. Suelen constar de Hotel y urbanización de viviendas bajas de lujo, que se disponen en torno al espacio central, ocupado por las canchas donde se juega a este deporte, o sirven de pistas de entrenamiento. No faltan, además,  los boxes ni las cuadras para cabellos, ni el club social para los deportistas. Algunos, incluso, tienen un Hospital Equino de última generación. 

El deporte del polo atrae anualmente a miles de personas de las familias europeas con grandes fortunas a estas urbanizaciones de lujo como la de Sotogrande, una de las pioneras (años 1962-1965). Asimismo, cada uno de estos clubs de polo genera decenas de empleos. Y éstos van desde los más humildes (azafatas, jardineros, mozos de cuadra, camareros, etc.)  a los más cualificados (entrenadores y veterinarios de caballos, profesores de polo, etc.).

Un aspecto singular es que los municipios del entorno (Castellar y Jimena de la Frontera; San Martin del Tesorillo, Casares o San Roque)  tienen superficies cada vez más extensas dedicadas al cultivo de la alfalfa, el alimento por excelencia de la raza equina. Además, se han presentado un macro proyecto pata convertir una gran finca en un conjunto de pequeñas mini fincas donde se pueda albergar, alimentar y entrenar el ganado caballar que participa en las competiciones de polo durante todo el año.

La disposición de estos clubs de polo en ambas márgenes del curso bajo del río Guadiaro y la deforestación de sus seculares  bosques de ribera, traen consigo un elevado riesgo de desbordamientos e inundaciones de los terrenos inmediatos, como ha sucedido con los temporales de lluvias acaecidos entre enero y febrero del año 2026.

El sector noroeste: Desde San Pablo de Buceite y Jimena de la Frontera a San Martín del Tesorillo y el secadero (Casares).

Este sector del Bajo Guadiaro ha sido objeto desde mediados del siglo veinte de la progresiva implantación de hasta 14.000 hectáreas de plantaciones naranjeras y, con posterioridad, de  cultivos subtropicales. De manera que podemos hablar de Un Valle de plantaciones naranjeras y de subtropicales.

Desde mediados del siglo veinte han prosperado las plantaciones de naranjos en municipios como Jimena y San Martin del Tesorillo y pedanías sanroqueñas como san Pablo de Buceite. En la transición del siglo veinte al  siglo veintiuno, se la ha sumado su progresiva especialización de esta zona del Valle del Guadiaro en plantaciones de frutas subtropicales como el aguacate y el mango.

Las cooperativas agrarias de San Martin del Tesorillo y  la del Campo de Guadiaro (sita  en Jimena de la Frontera),   agrupan a buena parte de los agricultores. Ambas cooperativas comercializan anualmente varios millones de kilos de naranjas y clementina. La mayor parte de esta producción es adquirida por las grandes empresas españolas fabricantes de zumos. Otra parte se vende directamente a través de sus propìas marcas, o se exporta a países como Francia y Alemania para elaborar zumo del día.

Tabla 3. Cooperativa naranjera campo de Guadiaro

Socios (número)

250

Superficie socios (Has)

700

naranjas (millones kgs)

16

.Clementinas (millones kgs)

4

Fuente: Cooperativa Campo de Guadiaro

Los frutos subtropicales -como el aguacate y el mango- ocupan ya superficies próximas al medio millar de hectáreas. De hecho, el grupo líder malagueño de frutos subtrapicales TROPS ha inaugurado recientemente un almacén logístico en la pedanía casareña de Secadero, para la mejor comercialización de estas producciones.

Sin embargo, desde el movimiento conservacionista se mira con preocupación el auge de las plantaciones de frutas subtropicales, pus se considera  que ha ido unido a la proliferación de casi un millar pozos ilegales que están sobre explotando los acuíferos y mermando los caudales de ríos como el Hozgarganta, el Genal y el Guadiaro. De hecho, en determinados tramos de estos ríos se está perdiendo el caudal mínimo ecológico. lo que acarrea  negativas consecuencias para su biodiversidad. 

Tabla 4. Producciones agrarias del Bajo Guadiaro

Municipios

Producciones

Casares

Pan de leña y Quesos de cabra payoya

Manilva

Uvas de mesa, pasas y vinos

Jimena, San Martin del Tesorillo y Sn Pablo de Buceite

Carne de caza, caracoles, miel y naranjas

Fuente: Elaboración propia.

Nuevos usos no agrarios. La franja del Bajo Guadiaro situada en las proximidades y el sur de la nueva autopista de peaje a 7 ha visto como se han ido concentrando en su medio rural,  y han emergido desde finales del siglo veinte, nuevos usos no agrarios en el medio rural como los campos de diversos deportes como los campos de polo y de golf, los centros hípicos y un hospital equino, así tras instalaciones  deportivas, el complejo medioambiental de tratamiento de residuos de Casares, los parques eólicos y solares fotovoltaicos.

 La práctica de la hípica se caracteriza por su especialización en modalidades como raids (o carreras por etapas) y la doma vaquera.

Un ejemplo del carácter multiusos de los espacios deportivos es el Recinto Ferial de Manilva,  que se dedica la mayor parte del año a pistas que permiten la práctica de numerosos deportes. Otra modalidad emergente son los resorts para estancias de equipos de fútbol y de otros deportes y la realización de campus veraniegos.

Tabla 5. Usos agrarios y no agrarios del Bajo Guadiaro

usos agrarios

Usos no agrarios

cereal  para grano y forraje

Parques eólico (3)

Huertas

Subestaciones eléctricas (1)

Viñedos

Campos de Hípica (4)

Naranjales

Campos de Golf  (4) Y de  Polo (6)

Frutales subtropicales

Otros campos de deportes (3)

Forraje (alfalfa)

Complejo medioambiental (1)

Fuente: Elaboración propia.

El Sector noreste. De Casares Pueblo a las sierras Crestellina, Canuto de utrera y Los Reales de Sierra Bermeja.

Casares pueblo fue la cabecera de una cora islámica y creció en torno a  un  recio castillo que vigilaba la frontera del reino nazarí con los reinos cristianos (el río Guadiaro era el límite fronterizo natural).Con posterioridad a la conquista por las tropas cristianas Casares pueblo de convierte en el señorío feudal del conde de Casares (1493-1812).

Sus territorios se extendían por el norte a los actuales municipios de Genalguacil y Jubrique; y por el sur al actual municipio de Manilva. Todas estas localidades se fueron emancipando con la progresiva disolución del régimen feudal.

Durante siglos fueron famosos los denominados “Montes del Duque” de Casares, que abastecían de leña y carbón a numerosas localidades malagueñas. Su dehesa de alcornoques y encinas era punto final de una de las rutas de ganado trashumante de la provincia de Málaga, donde se engordaban las reses con bellotas durante la montanera.

Como resultado de su glorioso pasado, Casares pueblo  presenta un gran atractivo para el turismo rural y natural. Su núcleo urbano está declarado conjunto Histórico artístico (año 1985) y nos ofrece su privilegiada arquitectura de pueblo blanco de montaña, que atrae miles de visitantes cada año, e incluso a residentes extranjeros.

La zona alta de la villa de Casares tiene calles empedradas, empinadas y estrechas que mantienen los rasgos de su pasado medieval. Entre otros monumentos albergan su castillo medieval y  la casa natal del padre de la patria andaluza (Blas Infante) y una iglesia mudéjar. Y en la parte de abajo de Casares pueblo (alrededores de la Plaza de España), se pueden visitar la parroquia de la Encarnación y la fuente de Carlos III. Además, en sus proximidades se encuentran los restos de la antigua ciudad romana de  Lacinipo.

Dicha oferta cultural y monumental se complementa con la rica y variada gastronomía que ofrecen más de una docena de bares y restaurantes casareños.

Asimismo, los visitantes que gusten de la práctica del senderismo  pueden visitar parajes naturales próximos como Sierra Crestellina y Los Reales de Sierra  Bermeja, o adentrase en .el recinto termal de los Baños de la Hedionda, ya visitados por Julio césar para curar sus enfermedades de la piel. y desde allí adentrarse por el “Canuto de Utrera”. Se trata de un bosque fluvial de apenas seis kilómetros, que discurre en paralelo a la línea de Costa por un abrupto desfiladero. Los cortados de sus rocas albergan una rica población de rapaces como águilas y buitres leonados. Ha sido apellidado como una “Pequeña Serranía de Ronda” o como un “Torcalito”, o torcal de Antequera en miniatura. 

El frente litoral: Desde la desembocadura del Guadiaro (junto a Sotogrande)  al término municipal de Estepona.

La rápida urbanización turística de este territorio, como prolongación natural de la Costa del Sol, hace que su poblamiento sea el más reciente y dinámico del Bajo Guadiaro.

La población de esta franja litoral ha crecido desde los cinco a los trece mil habitantes desde principios de los años ochenta.

Los principales núcleos urbanos son San Luis de Sabinillas (pedanía de Manilva), que ya supera los ocho mil habitantes, y Casares costa (en torno a los cuatro mil habitantes). Ambos núcleos han ido descentralizando la mayoría de equipamientos básicos, ya que superan la población de sus cabeceras municipales (Casares y Manilva pueblo). Incluso, en ellos están presentes las cadenas de supermercados habituales en cualquier ciudad andaluza. 

Las nuevas urbanizaciones turísticas del Bajo Guadiaro pretenden imitar la tipología del “pueblo blanco andaluz”, con su tipología arquitectónica de casas encaladas y de baja altura (dos o tres plantas). Disponen de espacios ajardinados  comunitarios donde las palmeras se combinan con la vegetación autóctona y el césped. Tienen caminos en forma de laberinto con espacios de sombra donde relajarse o sentarse a leer. Para la integración medioambiental de estos nuevos núcleos urbanos, se llevan a cabo actuaciones como: El   soterramiento de las líneas de alta tensión, - Apertura de viarios de tierra provisionales y periféricos  a las urbanizaciones con destino a nuevas urbanizaciones en obras; - Miradores paisajísticos en lugares eminentes o  Huertos de Ocio y Granjas escuelas.

Estas urbanizaciones litorales se complementan con modernas Marinas (o puertos deportivos) como los de la Duquesa (Manilva) o la de Sotogrande (San Roque). Los puertos deportivos, además de las marinas para atraque de embarcaciones, van asociados e promociones residenciales y la urbanización de espacios libres usados para exposiciones (de coches clásicos o deportivos, etc.) y mercadillos (medievales, piratas, etc.).

Las playas casareñas y manilveñas están siendo  objeto de planes periódicos de limpieza y vigilancia de vertidos contaminantes. Además, hay playas para la ciudadanía en general y los centros educativos en particular. Hay playas para todo el público y otras playas pensadas para la estancia de perros (playas caninas) como la de Piedra Paloma.

Además, se está promoviendo actualmente la denominada “Reserva ecológica playa de Manilva”. Dicha reserva se extiende a lo largo de unos 7 kilómetros desde Punta Chullera (límite occidental de Manilva) hasta las proximidades del Puerto deportivo de la Duquesa. En esta reserva ecológica se busca preservar la colonia de plantas arenarias de color lila, cuyas semillas son transportadas por los vientos de Levante desde las costas africanas.  Y para ello, se está llevando a cabo un plan de recuperación del medio natural, a la vez que se apuasta por usos extensivos como los campings, en los tramos no urbanizados. Además, la Diputación  ha incluido la reserva ecológica Playa de manilva como punto de  inicio de su  proyecto de movilidad sostenible “Senda litoral de la provincia de Málaga”, que se puede recorrer peatonalmente o en bicicleta

 

 

Tabla 6. Características de la reserva ecológica playa de Manilva.

Presencia de arenarias lilas (hirta)

Reforestación con especies autóctonas de ribera

Eliminación de cañaveras

Suelta de camaleones

Mirados paisajístico de bajo impacto ambiental (Punta Chullera)

Movilidad sostenible: Senda Litoral del provincia de Málaga

.Fuente. elaboración propia.

Detrás de la primera línea de playa se han inaugurado varios campos de golf, siguiendo la moda del resto de la Costa del Sol.

   Pocos kilómetros mar adentro se encuentra la población de Manilva pueblo.  De ella nos sorprende  sorprende por su prolífico y cosmopolita calendario festivo. Como el sevillano barrio de Triana celebra a Santa Ana y a la Virgen del Carmen. También tiene cabida para la Fiesta de la Vendimia (como Jerez de la Frontera) y la noche de San Juan (como tantas poblaciones mediterráneas), los carnavales, las parrandas, etc. Y otras típicamente malagueñas como la noche de la luna Llena

Esta población tiene una larga tradición de alimentos de gran calidad que se obtienen de sus huertas y sus viñedos. Estos últimos se han reducido de las 155 a las 40 hectáreas, pese a lo cual son famosos en toda la Costa del Sol por sus uvas de mesa de la variedad autóctona moscatel de Alejandría y pos sus pasas y sus vinos. Para relanzar estas producciones su viñedo ha sido declarado Patrimonio Mundial por  la FAO.  Funcionan varias pequeñas bodegas y el Centro de Interpretación Las Viñas.

La huella de Blas Infante, padre de la patria andaluza. La comarca del Bajo Guadiaro está unida en torno a la figura de Blas infante.  Funcionan dos centros culturales que lo recuerdan en Casares pueblo (Casa Natal de Blas Infante) y Manilva (Villa Matilde, su residencia de verano).

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