LOS PAISAJES DE LOS CEREZOS EN ANDALUCÍA. (1) LOS MUNICIPIOS DE CASTILLO DE LOCUBIN Y TORRES (JAEN).
LOS paISAJES de lOS CEREZOS EN ANDALUCÍA. (1) LOS MUNICIPIOS DE CASTILLO DE LOCUBIN Y TORRES
(jaen).
CARLOS
PAREJO DELGADO.
Introducción. A
mediados del siglo veinte el municipio sierra sureño jiennense de Castillo de
Locubin, aspiraba a convertirse en una pequeña agro ciudad media, con sus más
de ocho mil habitantes. Sin embargo, entró entonces en una grave espiral de despoblación durante las siguientes
décadas, reduciéndose su población a la mitad de sus efectivos iniciales (algo
menos de cuatro mil habitantes).
Este fenómeno de despoblación es
común a otros municipios andaluces y españoles, lo que ha servido para bautizar
una tipología específica, la de despoblación
de municipios con monocultivo olivarero.
Se produce una diáspora de
castilleros que emigran a otros lugares de Andalucía, España y Europa. Pero,
entre los que permanecen surge la esperanza de frenar la despoblación mediante
una mayor diversificación de cultivos.
Surge así la cooperativa local de cerezas y almendras El Castillo (año 1955).
La segunda mitad del siglo veinte el
cultivo de la cereza se expande hasta superar las mil hectáreas dentro del término municipal y, desde la década de
los setenta, el vecino municipio de
Torres asiste a la expansión de dicho cultivo por sus tierras, por parte de
los 300 socios de la cooperativa San Marcos (año 1976).
El entorno natural. La cereza encuentra en estos parajes de la sierra sur de Jaén un clima
favorable para su desarrollo vegetativo y la cosecha de un fruto de gran
calidad. Y es que las temperaturas son relativamente frescas en invierno y
primavera, y hay agua suficiente en un año hidrológico normal. Sin embargo, las
prolongadas sequías pueden causar disminuciones importantes de sus producciones
medias (hasta la mitad o un tercio de
la producción media). Las lluvias intempestivas durante la floración del cerezo
son otro hándicap a considerar.
Evolución del complejo productivo de la cereza.
Los años ochenta y noventa. El cultivo de la cereza vive una edad dorada y crea un
paisaje de singular atractivo en momentos como el de la floración y la cosecha.
Coincidiendo con ésta última comienza a celebrarse la Fiesta de la Cereza (año 1984). La cooperativa
castillera se traslada al nuevo polígono industrial.
Tabla 1. Efemérides de la cereza de
Castillo de Locubín y Torres.
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Años |
Eventos |
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1955 |
Coop
El Castillo |
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1976 |
Coop
San Marcos |
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1984 |
Fiesta
de la Cereza |
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1992 |
Convenio
con FERRERO ROCHER |
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2007 |
Premio
Cereza de Oro |
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2012 |
Feria
provincial itinerante de la cereza |
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2023 |
se
alcanzan 1.400 Has |
|
2025 |
La
superficie cultivada se reduce a más de la mitad |
Fuente: Elaboración propia.
En el año 1992 la multinacional
italiana de confitería FERRERO ROCHER
comienza a adquirir las cerezas medianas, para elaborar sus refinados y
mundialmente famosos bombones mon cheri.
Desde el año dos mil al años dos mil veinticinco. En los primeros años sigue creciendo
el cultivo de la cereza hasta rozas las mil quinientas hectáreas. También se
pone en marcha la primera explotación de cereza
ecológica (año 2008) en el municipio de Torres y la Diputación impulsa la
celebración de la muestra de la cereza, de carácter anual e itinerante pos las
poblaciones de Jaén..
El destino de la cereza. Una vez recogida manualmente y almacenada en la nave
industrial pasa a una máquina d calibrado. Y es que el destino de la cosecha de
cereza se organiza en función del tamaño del fruto.
Las cerezas más grandes se destina al
consumo en fresco, donde se generaliza la venta
on line al mercado andaluz y español.
La cereza de tamaño mediano se
exporta, siendo adquirida para bombones por la marca italiana FERRERO ROCHER.
Previamente se envía para su deshuesado a países como Bulgaria, con salarios más
baratos.
Otra pequeña parte de la cosecha de
vende a industrias confiteras como la de almíbares y dulces.
El momento de la recolección (a
principios de junio) coincide con la
fiesta de la Cereza, que es un símbolo
contemporáneo de identidad de Castillo de Locubin.
Las actividades que en ella se
desarrollan se han ido haciendo cada vez más diversas, abarcando actividades
promocionales del turismo rural y gastronómico, actividades culturales y
actividades deportivas. Asimismo, esta fiesta permite a la comunidad de vecinos
castillera reencontrase con ella misma, concediendo galardones como la cereza de oro (desde el año 2007) o los de las mujeres y hombres de mayor edad.
Tabla 2. La Fiesta de la cereza en castillo
de Locubín.
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Turismo
gastronómico |
Reconocimientos |
Actividades
deportivas |
Actividades culturales |
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2005-2025 |
Visitas
guiadas |
Degustaciones |
Cereza
de oro |
carrera
de la cereza |
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Concurso
Alta Cocina |
Mujeres
y hombres más longevos |
trofeo
de fútbol |
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Shoiw
cooking |
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Torneo
de ajedrez |
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1984-2004 |
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Degustaciones |
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olimpiada
infantil |
concuro de cuentos y dibujos |
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Exposiciones varias |
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Fuente. Elaboración propia |
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La Fiesta de la cereza está apostando
en los últimos años por el turismo gastronómico y el turismo de floración.
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Tabla 3.
Principales especialidades gastronómicas de la cereza jiennense |
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bebidas |
platos |
Dulcería |
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Gazpacho |
Joyico
(pan con aceite y cerezas) |
tarta
de queso con cerezas |
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Licor |
Oreganillo (cereza en carne en salsa |
Manta
castillera (bizcocho de cerezas) |
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Edulcorantes |
Solomillo
de cerezas |
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Mermelada |
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Fuente. Elaboración propia |
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El turismo de floración. En estos años se pone de moda la modalidad turismo de
floración. Especialmente famosa en España es la floración de los cerezos en el
extremeño Valle del Jerte. Dos centros de interpretación acogen los alrededor
de treinta mil visitantes anuales.
En la Sierra Sur de Jaén se produce
idéntica floración en una superficie cultivada mucho menor (mil quinientas en
lugar de las nueve mil del Valle del Jerte). La promoción del turismo de
floración se encuentra en un estado inicial.
Los visitantes (alrededor de cinco
mil) entre finales de marzo y principios
de abril asisten a un espectáculo mágico:
La nieve va abandonando las montañas
circundantes, mientras el valle se tiñe de blanco. ¿Qué sucede? Se trata de la
floración de los cerezos y los almendros, lo que los japoneses han bautizado
como el “Hanami”. Entonces, pasear
por este paisaje agrario se convierte no solo en un espectáculo visual, sino
también olfativo, por los deliciosos efluvios que emanan de los árboles,
engalanados con las guirnaldas blancas de sus flores.
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