LA APICULTURA EN SIERRA MORENA.

LA APICULTURA EN SIERRA MORENA.

 

CARLOS PAREJO DELGADO.

Introducción. España es una de las primeras productoras de miel y cera de Europa. La acompañan otros países meridionales como Portugal y los bañados por el Mar Mediterráneo (Francia, Grecia e Italia).

Dentro de España, Andalucía aporta aproximadamente el veinte por ciento del total. Y de esta cantidad, de los que la mitad proviene de la Sierra morena andaluza.

Y es que el monte mediterráneo es la formación vegetal predominante en las diferentes comarcas de Sierra Morena. Y en él se puede llevar a cabo por las abejas una amplia recolección de néctar procedente de numerosos árboles, arbustos y matorrales. Producción que se escalona durante todo el año desde la primavera al inicio del invierno:

Tabla 1. Mieles mono florales del monte de Sierra Morena. 

Borraja

Jara

Brezo

Madroño

Cantueso

Majuelo

Castaño

Retama

Encina

Roble

Espliego

Romero

Eucalipto

Tomillo


Zarzamora

Fuente: Elaboración propia.

Asimismo, la miel de azahar, obtenida de la flor de los naranjos plantados en el Valle del Guadalquivir, es otra producción tradicional basada en la trashumancia primaveral de las colmenas, que aprovecha el doble proceso de abejas, que polinizan este cultivo y permiten, a su vez, la obtención de esta miel monofloral.

Además de estas flores que crecen naturalmente en Sierra Morena o el Valle del Guadalquivir, algunas de las empresas mieleras, están introduciendo nuevas producciones como la mieles de acacia, aguacate y cilantro.

El paisaje apícola en la Edad Media.  Hay constancia de la actividad apícola en Sierra Morena desde el periodo neolítico. Las actividades apícolas mejor documentadas son las medievales. La Iglesia facilitó entonces la implantación de colmenares en las antaño importantes y extensas propiedades eclesiásticas, a cambio del trueque de parte de la producción de cera para sus templos y altares religiosos.

Asimismo, las autoridades concejiles regulaban pormenorizadamente dónde   se podían instalar colmenas de abejas. En concreto, en los claros del monte, en solanas de valles con cursos de agua abundante. Los colmenares estaban protegidos con muretes de piedra que los libraban del apetito voraz de los osos, antes más abundantes. Como la movilidad era entonces más difícil (a lomo de bestias y caballerías) el colmenero solía tener una choza propia junto a las colmenas. Y éstas se asentaban sobre  losas de pizarras para protegerlas de la humedad y estaban hechas de corcho, aislante térmico natural durante los calurosos veranos.

En los campos medievales eran también frecuentes y se dispersaban por todo el territorio las pequeñas bodegas (para la extracción de miel) y los lagares (donde se obtenía la cera de abeja).

El paisaje apícola contemporáneo. El sector apícola andaluz conoce una fuerte expansión desde el año 1985 al año 2007, duplicándose la producción de miel (en toneladas métricas). Y detrás de este fenómeno se encuentra la cesión de terrenos para actividades apícolas por la Consejería de Medio Ambiente, dentro de los perímetros de su Red de Espacios Naturales Protegidos RENPA (creada el año 1989).

Las colmenas actuales no son solamente las elaboradas con corcho, el material tradicional, sino que han entrado nuevos materiales, desde la madera a los plásticos y polímeros. Y dentro del perímetro de los colmenares se instalan ahora bebederos artificiales donde las abejas no solamente sacian su sed sino que también aportan frescura a los panales.

  Algunos apicultores están creando lo que se denomina “colmenas inteligentes” o monitorizadas con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación TICS.

 Las capitales y centros secundarios de la apicultura de Sierra Morena.
Tres municipios destacan como “capitales apícolas” de Sierra Morena: Andújar, Hornachuelos y Castilblanco de los Arroyos.

Tabla 2. Principales centros apícolas de Sierra Morena



Municipio

Colmenas

Apicultores

Producción miel tm

producción cera kgs

Andújar

Mas 20.000

Más 75

380

100.000

Hornachuelos

Más 30.000

Más 100

500

 -

Castilblanco

Más 15.000

Más 150

1.000

 -

Fuente: Elaboración propia.





 

La producción de cera está concentrada en Andújar (el 50 por ciento del total), mientras que la producción de miel se dispersa, en menores cantidades, por otros municipios de la Sierra Morena jiennense (Guarromán y Vilches), cordobesa (Villa del Río, Montoro, Cardeña, Posadas y Palma del Río), sevillana (Aznalcóllar, El Real de la Jara y Castillos de las Guardas) y huelvana (Aracena, Cortegana, Almonaster la Real, Encionasola, Paymogo y Valverde del Camino).

Y dentro de la producción indicada, la producción de miel ecológica es especialmente importante en las provincias de Huelva (17 empresas) y Sevilla (13 empresas) y se orienta, sobre todo, a la exportación a otros países europeos.

Nuevas producciones mieleras. El sector apícola andaluz asiste en las últimas décadas a una creciente diversificación de los usos de la miel melífera. Y ello tanto en lo que se refiere a sus aplicaciones agroalimentarias (ron de miel, caramelos, suplementos nutritivos para deportistas), como para usos en farmacopea (protector labial,  crema refrescante de la piel) y en la cosmética ( geles y champús, jabones, mascarilla capilar, etc.). Se vienen a sumar a otros aprovechamientos no principales de la cosecha apícola como el polen o el propóleo.

Turismo gastronómico. En las dos últimas décadas han aflorado en Andalucía diversas modalidades de turismo gastronómico como el eno turismo y el oleo turismo y, en el caso de Sierra Morena, el api turismo o turismo de la miel.

Tabla. Turismo de la miel en Sierra Morena andaluza.

Años

Eventos

2001

Expo Miel Córdoba

2009

Feria de la Miel del Corredor de la Plata

2011

Aula Taller de la Miel de Hornachuelos

2014

Centro de Interpretación de la Miel de Andújar

2014

Carrera popular de la Miel de Hornachuelos

2023

Monumento al apicultor de Castilblanco de los Arroyos

Fuente: Elaboración propia.

Las tres capitales mariánicas de la miel son las que concentran estas actividades: Andújar, Hornachuelos y Castilblanco de los Arroyos.

Destaca el Museo o Centro de Interpretación de la Miel de Andújar. Otras actividades reseñables son las aulas taller dirigidas a la población escolar y las Ferias de la Miel, especialmente la de Córdoba.

Perspectivas de futuro. La apicultura andaluza se  mueve entre un conjunto de oportunidades  y otro de amenazas que dibujan un panorama de incertidumbre.

Entre las amenazas se encuentra el cambio climático mundial que, en una región mediterránea como Andalucía se traduce en periodos de sequía cada vez más prolongados, que agostan las flores del monte y pueden llegar a suponer una bajada hasta más de la mitad de la producción anual de miel. En relación con lo anterior, los apicultores se quejan también del incremento de las temperaturas que, sobre todo en verano, asfixia las colmenas y derrite los panales.

Otra amenaza es el de especies invasoras exóticas como la avispa asiática, que destruye y causa gran mortandad a la avispa melífera ibérica. Y una plaga (desde los años ochenta) del ácaro varroa o varroasis, para lo que se están ensayando abejas resistentes al mismo.

La tercera amenaza responde a la globalización de los mercados de la miel. Y se traduce en las importaciones masivas de miel de dudosa calidad procedente de China,  con unos costes de producción menores.

A los problemas anteriores hay que oponer las oportunidades que se brindan a las actividades apícolas en Andalucía. La Junta de Andalucía cede gratuitamente los montes públicos de su titularidad para aprovechamientos apícolas. Y determinadas especializaciones tienen un mercado emergente. Es el caso de la miel ecológica que se exporta a países europeos por su alta calidad y de la producción de cera virgen de abeja, que se consume por más de medio millar de cofradías de Semana Santa.

 

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