LOS ENTOLDADOS DE LAS CIUDADES ANDALUZA (1) LOS EMPARRADOS.

 

Los entoldados de las ciudades andaluza (1) Los Emparrados.

 

CARLOS PAREJO DELGADO.

 

Hay plantas trepadoras como la vid que están presente desde la antigüedad en el paisaje urbano mediterráneo. El historiador romanos Plinio El Viejo ya nos hablaba de “ cómo “Una añosa parra sujeta a unas pérgolas, sombrea los paseos al aire libre de los ciudadanos en los pórticos de Lidia y, además, suministra varias ánforas de vino” (1)

Desde el siglo XVIII (año 1770) se conserva en un patio privado de la calle de la Fuente (Valverde del Camino, Huelva), la parra más longeva de Andalucía, pues ha vivido más de 250 años.

A mediados del siglo diecinueve conocemos que algunas plazas principales de ciudades andaluzas, como la gaditana Plaza de la Mina, estaban sombradas con pérgolas en bóveda de parras (2). Sin embargo, el emparrado predominaba, sobre todo, en las cortijadas y ventas rurales de la Baja Andalucía. El literato Gustavo Adolfo Bécquer la menciona en su cuenta corto La Venta de los Gatos (año 1862):  Una parra añosísima, que retuerce sus negruzcos troncos por entre la armazón de madera, vistiéndolos de pámpanos y hojas verdes y anchas cubre como un dosel (…) Por uno de los costados sube una madreselva hasta el tejado,  de cuyo alero penden algunas guías que se mecen al aire, semejando flotantes pabellones de verdura”.

En estas mismas fechas. Se produce la “fiebre” del cultivo del parral para uva de embarque en la Alpujarra y el Campo de Dalias (provincia de Almería). Y  poco después se traspone del medio rural a los núcleos urbanos. Algunos de ellos (Canjayar, Ohanes o Paterna del Río) aún conserva emparrados que sombran los rincones más pintorescos de sus poblaciones.

¿Y que estaba sucediendo en el denominado “Jerez de los bodegueros? Grandes bodegas de su casco histórico sombrean sus patios interiores con emparrados que los mantienen más frescos y aireados en verano. De esta manera consiguen una mejor crianza de sus vinos.

Habrá que esperar hasta las primeras décadas del siglo veintiuno cuando la ciudad de Jerez reciba hasta 400.000 turistas para visitar sus bodegas.  La Asociación Los Emparrados plantea un proyecto a medio plazo: ir sombreando con emparrados las calles del casco histórico. Algunas de ellas son herencia del trazado urbanístico de la Jerez almohade del siglo once. Calles y callejones de laberíntico trazado, aptas para el paseo a pie.

Y por estas calles (Cadenas, Rincón Malillo o Don Juan) comienza un proyecto de interés para la Europa comunitaria, denominado Palimpseto. Su objetivo es promover paisajes urbanos más sostenibles y en él participan otras ciudades italianas   y polacas.(4), (5) y (6).

En el caso de Jerez de la Frontera  destaca los siguientes aspectos novedosos:

-         La trasposición de una práctica cultural privada (el emperrado de los patios y callejones de las bodegas) al viario público.

-         La vinculación de este proyecto de “cubiertas verdes” de calles y plazas con el Plan Turístico de Grandes Ciudades andaluzas, en el que está incluida Jerez.

-         - La realización de un estudio científico (Doctor Juan Luis Vega) que pone en evidencia las mejoras en la salud pública y el clima urbano, ya que los emperrados: - Van a mejorar entre 2 y 8 grados la temperatura media de las calles que, en los días caniculares puede llegar a superar los 40 grados.- El menor riesgo de insolación de los viandantes, ya que la luz solar entra tamizada; - El mantenimiento de unas adecuadas condiciones de aireación del viario público con los vientos de Poniente y De Levanta que pasan filtrados por los emparrados: -La adaptación del ciclo vital del emparrado al calendario climático anual, ya que las hojas de vid desaparecen desde noviembre y no vuelven a brotar hasta el mes de marzo. – La elección de una variedad de vid (vid riparia) que no da frutos, por lo que no aporta suciedad a las calles por este motivo.

El mencionado Doctor Juan Luis Vega expresa poéticamente los favorables cambios que aporta el emparrado al paisaje urbano: “Maravillan los lunares de luz que se filtran y cómo brillan los suelos de piedras azuladas en días de lluvia (…)parece un cuadro pintado por los mejores pintores románticos”.

No obstante, en el año horizonte 2030 todavía está por ver como se desarollan estos emparrados en espacios más amplios como el previsto para la Plaza de Belén.

Asimismo, algunas calles comerciales de Jerez están optado por los emparrados con fibras textiles, en los que queda estampada la silueta de las parras. Este sucedáneo del emparrado vegetal no siempre convence a todos los gustos.

 

(1) Citado en FUENTES, PACO. La ciudad gaditana que planta vides y logra bajar su temperatura. Blog de AMJA ASOCIACION MULTISECTORIAL DE LA JARDINERÍA ANDALUZA. 5 DE AGOSTO DE 2025.

(2) El emparrado de la Plaza de Mina. Diario de Cádiz. 1 de octubre de 2023.

(3) BÉCQUER, GUSTAVO ADOLFO. La venta de  los gatos. Año 1862.

(4) CALA, ARANTXA. La cultura trepadora de Jerez. Diario de Jerez. 1 de diciembre de 2024.

(5) REDACCIÓN. El Rincón Malillo también tendrá su cielo emperrado. La voz del sur. 25 DE FEBRERO DE 2025.

(6) PARRA, MARÍA LUISA. Ruta por las calles emparradas de Jerez. Diario de Jerez. 1 de diciembre de 2024.

(7) VEGA, JUAN LUIS. El tio Pancho y la parra vieja. Blogpost jeresdelosarboles. 27 de noviembre de 2020.

 

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