LA MEDIA Y ALTA MONTAÑA ANDALUZA. (3) EL FASCINANTE MUNDO DE LAS MARIPOSAS

 

 

La media y alta montaña andaluza.
(3) el fascinante mundo de las mariposas.

CARLOS PAREJO DELGADO

 

Origen de la especie. América del Norte conoció las primeras mariposas del planeta Tierra durante el tiempo de los Dinosaurios. Y fueron unidas a las primeras plantas con flores que existieron. Desde aquí, por el entonces Istmo de Bering colonizaron Asia y posteriormente, África y Europa. En el viejo Continente se conoce que se instalaron en cordilleras como los Alpes franceses y, durante las glaciaciones cuaternarias, se expandieron a las montañas más al sur, de la Península Ibérica y, en nuestro caso, a la media y alta montaña de Andalucía.

Migraciones. Hay especies de mariposas  que realizan largos viajes entre el norte de África y Andalucía (como la mariposa tigre) y otras que los prolongan hasta el Centro y Norte de Europa   (la mariposa  de los cardos) o el norte de España. Estos viajes hacen que algunas mariposas lo efectúen durante varias generaciones (ya que su ciclo de vida no pasa del mes). Y otras se hayan adaptado y tengan mayor longevidad (hasta nueve meses) para poder realizar el viaje completo.

Tabla 1. Principales rutas migratorias de las mariposas en Andalucía.

Norte de España

Norte de España

Sureste árido España e islas mediterráneas

 

 

 

Doñana

 

Alcornocales

Altiplanicies Orientales

Cabo de Gata

 

 

 

 

 

Estrecho de Gibraltar

Mar de Alborán

 

 

Norte de África (Marruecos)

Norte de África (De Argelia a Egipto)

Fuente: Elaboración propia.

Otro sorprendente descubrimiento es que las antenas de las mariposas las van informando de la posición del sol en cada jornada de viaje, orientándose así a través de este GPS natural. Sin embargo, también hay especies de mariposas sedentarias. Incluso, se ha comprobado que algunas generaciones de mariposas pueden vivir en torno al mismo pino y bosque de pinos durante generaciones (como la mariposa isabelina en la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas).

Un caso especial es el de la mariposa monarca (originaria de Norteamérica) de la que se tiene constancia de su presencia en las sierras gaditanas desde el siglo diecinueve.  En la localidad gaditana de Castellar de la Frontera (PN Alcornocales), se ha acondicionado el sendero de la mariposa monarca, que sigue el curso del bosque galería -durante cinco kilómetros- del río Guadarranque.

El extremo Este de la Península Ibérica acoge también a mariposas migradoras desde el Norte de África, que pasan la primavera y el verano en el sureste árido andaluz (provincia de Almería) o en otras áreas esteparias como el desierto de los Monegros (Aragón).  

Distribución en la montaña andaluza. Sierra Nevada y las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas son las capitales de la biodiversidad del mundo de las mariposas, con más de  130 especies respectivamente.

Esto se explica por quedar algunas especies de mariposas aquí refugiadas con posterioridad a las glaciaciones cuaternarias y el consiguiente incremento de las temperaturas medias; por su gran extensión superficial y por su mayor abundancia de pisos altitudinales y de las formaciones vegetales que las acompañan.

Tabla 2. Distribución de especies de mariposas en la media y alta montaña andaluza

Territorios

Número especies

Sierra Nevada

Más 130

Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas

Más 130

Sierra de Baza

Más 100

Sierra de Huétor

Más 100

Sierra Mágina

Más 100

Sierra de Grazalema

Más 100

Sierra de las Nieves

80 a 100

Sierra María

80 a 100

Sierra de Filabres

80 a 100

Sierras Subbéticas

80 a 100

Fuente: Elaboración propia a partir de Guías de mariposas locales.

El área metropolitana de las mariposas de Sierra Nevada comprende otras sierras próximas de las provincias de Granada (Sierra de  Huétor y de Baza) y Jaén (Sierra Mágina), donde los inventarios realizados han contabilizado más de cien especies de mariposas.

Endemismos. Nos referimos a las especies de mariposas que viven exclusivamente en un determinado territorio, como  los endemismos ibéricos o andaluces, y los endemismos de las sierras béticas o de una determinada sierra en concreto. Sus características son las siguientes:

Sierras béticas. Tienen su principal refugio en la alta montaña bética especies de mariposas como la parnassus apolo, la mariposa de Puerto Lobo o las denominadas mariposas azules o niñas (de Sierra Nevada, de la Sagra, Esmeralda, etc.). En concreto, usan como plantas hospederas a los piornales (donde hibernan a una temperatura no inferior a 17 grados)  y plantas nutricias como las festucas y ericias. Otra especie nocturna, la mariposa isabelina, ha encontrado refugio en los bosques de pinos silvestres y pinos laricios de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, de cuyos troncos extraen sus jugos vegetales para alimentarse. Altiplanicies orientales. El clima estepario, cálido y seco en verano y frío en invierno, ha atraído a algunas especies de mariposas (como la mariposa endémica punta verdosa o azufrada baztetana) que son exclusivas de este ámbito. Vive en plantas hospederas de carácter estepario que son también endémicas. Se nutren de plantas que crecen en los barrancos y cárcavas de este atormentado relieve. Estas mariposas tienen un vuelo rasante, pegado a la tierra, para disimular su presencia ente los depredadores y hibernan durante el invierno.  Sin embargo, allí donde al agua es más abundante, como el valle del río Fardes, la biodiversidad es mayor y se han inventariado hasta una docena de especies de mariposas. Sureste árido (Almería). Hay mariposas exclusivas de la alta montaña (Sierras de Gádor, Filabres y María). Entre ellas,  diversas subespecies la mariposa parnassus apolo. Y otras propias de la zona costera, como la mariposa africana o del azufaifo. Asimismo, son frecuentes las mariposas asociadas a cultivos como el almendro o a las alcaparras (colotis eurorga). Se ha constatado que estas especies son, en ocasiones, migrantes.  Desde el norte de África atraviesan el Mar de Alborán y alcanzan no sólo el sureste árido andaluz (provincia de Almería), sino otras áreas semiáridas de la Península Ibérica, así como diversas islas mediterráneas.  Sierras de Grazalema y de las Nieves. Destaca varias mariposas nocturnas y diurnas que vuelan en  el pinsapar, así como otras que tienen como especies nutricias a vegetales como el endrino y matorrales como las retamas. Sierra del Aljibe/Alcornocales. Su proximidad a la ruta migratoria de mariposas del Estrecho de Gibraltar y las peculiaridades de su clima cálido y húmedo, han favorecido que sirve de refugio a mariposas de climas tropicales como la mariposa monarca (Castellar de la Frontera) y la mariposa borbo borbónica.  

Hábitats.  Las distintas especies de mariposas están vinculadas a una amplia gama de plantas hospederas de sus huevos y orugas, y de plantas nutricias (habitualmente plantas con flores, de donde extraen su néctar), y plantas, matorrales y árboles de los bosques de donde extraen jugos vegetales (este es el caso de la mariposa isabelina que horada la corteza de pinos laricios y silvestres).

Tras esta afirmación general hay que considerar que hay determinados hábitats en la media y alta montaña andaluza que explican la concentración del número de especies de mariposas.

Estos hábitats se pueden disponen azonalmente (roquedos y cortados; bosques galerías, etc) y altitudinalmente. Entre éstos, los bosquetes de pinos silvestres y laricios, los borreguiles y prados, las distintas especies de matorrales de monte mediterráneo, los bordes de caminos o el entorno de las huertas tradicionales.

Por último, hay mariposas polífagas y otras especialistas. Entre estas últimas se cuentan mariposas que se alimentan exclusivamente de plantas que solo prosperan en los bosques de pinsapos o en los de pinos silvestres, en los espartales del altiplano granadino, o en los azufaifares (o artos) del Cabo de Gata almeriense.

Tácticas de supervivencia. Las pequeñas y frágiles mariposas se han adaptado al acoso de sus múltiples depredadores a través de estrategias como el “camuflaje” y la “inmovilidad” en la vegetación o el roquedo. Otro modo de pasar desapercibidas es su “nocturnidad”. De manera que las mariposas que tienen color negro y vuelan por le noche han sido bautizadas como “mariposas de la muerte”, y también como “mariposas de medio luto”. En cualquier caso, resulta paradójico que estas mariposas nocturnas sientan una especial atracción por las luces de las poblaciones próximas o de los coleccionistas, lo que puede llevarles a un prematuro y trágico final. Un menor número de mariposas son capaces de alimentarse de plantas venenosas y su toxicidad la trasladan a los depredadores que buscan alimentarse de ellas, aunque la mayoría las evitan por sus chillones colores de aviso.

Amenazas. Andalucía conserva en torno al setenta por ciento de las especies de mariposas de España, de las cuales en torno al 10 por ciento se encuentran amenazadas o en riesgo de extinción.

La extrema diversificación que han alcanzado las mariposas en relación con sus plantas hospederas y nutricias hace que una de sus principales causas de desaparición sea la “pérdida de sus hábitats” como, por ejemplo, los borreguiles y turberas de alta montaña.

Tabla 4. Especies de mariposas totales y amenazadas o

en riesgo de extinción.

Territorio

Total

Amenazadas/extincion

Europa

450

55

España

260

26

Andalucía

150

18

Fuente: Zerinthya  Asociación parta la Conservación de las Mariposas y su medio

Otra de sus amenazas  es el uso masivo de insecticidas  y pesticidas, que afecta especialmente a territorios dedicados a frutales y hortalizas cultivados intesivamente, donde las mariposas no son temidas por sí mismas sino en su fase de “orugas” o “`polillas”.

Otras amenazas heredadas de tiempos pasados y que han ido perdiendo importancia son el coleccionismo y el sobrepastoreo. E

Otra de las amenazas más de mayor importancia para la supervivencia de las mariposas a medio plazo es el “Cambio climático” del Planeta Tierra

El Observatorio del Cambio Climático de Sierra Nevada (Junta de Andalucía) ha detectado que las mariposas están subiendo a pisos altitudinales superiores a donde vivían habitualmente, como medio de combatirlo. La Junta de Andalucía está creando esta red de observatorios del cambio climático en lugares como Sierra Nevada o Sierra de Huétor, que utiliza a las mariposas como uno de sus bioindicadores.

Conservación y buenas prácticas. A mediados del siglo XVIII un apóstol del naturalista sueco Carlos Linneo  visitó España para ordenar su fauna, a la que calificó como verdadero “tesoro de la biodiversidad” europea. A éste la seguirían viajeros románticos y naturalistas extranjeros durante los siglos diecinueve y veinte, que hicieron alusión a la riqueza del mundo de las mariposas del extremo sur continental.

A la par, se inaugura la Sociedad Española de historia natural (año 1871), que albergará colecciones de mariposas de originales dibujos y brillantes coloridos, una vez embalsamadas por los taxidermistas. Un oficio de moda entonces que irá decayendo con el tiempo.

Desde los años ochenta del siglo veinte cobra importancia la conservación “in situ” de la biodiversidad de Andalucía y comienza la época de progresiva expansión de la red de parques nacionales y naturales en España y Andalucía. Se inaugura la Sociedad Gaditana de Historia Natural (año 1996).

El cambio de siglo se inicia con la aprobación del Catálogo de Especies Amenazadas de la Fauna española (2007) y del Catálogo de Especies Amenazadas de la Fauna andaluza (2012), que son revisados periódicamente. Dentro de los mismos se incluye la restauración de los hábitats de interés para las mariposas en peligro de extinción y vulnerables en España y Andalucía (las mariposas parnassus apolo y punta verdosa). Por las mismas fechas de crea la Asociación Española para la Conservación de las Mariposas y su medio Zerynthia (año 2008) y se inauguran el Mariposario del Parque de las Ciencias de Granada (años noventa) y de  Benalmádena (2011). A partir del año 2016 se va extendiendo por todos los municipios españoles la red de “espacios amigables” con las mariposas, los “oasis de  mariposas.

Tabla 5. Redes de conservación de las mariposas en Andalucía

Provincia

Mariposarios

Oasis para mariposas

Málaga

1

15

Granada

 1

6

Almería

1

3

Córdoba

 

3

Sevilla

 

3

Cádiz

 

2

Jaén

 

2

Huelva

1

Fuente: Fuente: Zerinthya  Asociación parta la Conservación de las Mariposas y su medio

Los principales mariposarios andaluces son los de Nijar (Almería), el Parque de las Ciencias (Granada capital) y Benalmádena (Málaga),

Las micro reservas u “oasis” de mariposas son una iniciativa de Zerinthya  Asociación parta la Conservación de las Mariposas y su medio (año 2016). Se están creando tanto en equipamientos públicos (colegios e institutos, jardines históricos, jardines botánicos, o parques y jardines de pueblos y ciudades) como en fincas promovidas por colectivos conservacionistas de la naturaleza como GENA (Málaga) o Ecologistas en Acción. Podemos citar entre ellos, la iniciativa del municipio malagueño de Jubrique (Valle del Genal), que ha creado un oasis para la observación de la mariposa cuatro colas, convertida también en la mascota municipal.

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